Llegar al público infantil, es un trabajo difícil, requiere de una gran habilidad y profesionalismo, Sebastián Musso tiene estas cualidades sobradamente.
Receptivos, intuitivos, curiosos, atrevidos sin pruritos para preguntar y poner en aprietos a cualquiera, los niños son un gran desafío, llegar a ellos y que la familia pueda acompañar en la lectura, no es tarea fácil, ellos retan al intelecto de los padres y maestros con preguntas que muchas veces los descolocan. Saber estas cosas y llevarlas a la práctica, es lo que hacen al éxito o fracaso de un libro, Sebastián lo sabe y sortea con total solvencia todos los escollos, siembra la semilla de la curiosidad y la fascinación por ese gran interrogante que se abre ante nosotros, el Universo.