Y como es lógico de suponer, las estrellas que vemos en el cielo no tienen todas las mismas edades. Pero como estas se miden en millones de años nunca podemos entender muy bien que tan grandes son estas cifras. Les propongo algo, una de mis escalas, esta vez para tratar de entender las edades de los objetos que pueblan el Universo y hasta del Universo mismo. El Sol está en la mitad de su vida, tiene 4.600 millones de años. Pero si comparamos a nuestra estrella con una persona de Argentina (con una esperanza de vida promedio calculada en 75 años) el solcito tendría 37 años... ¿más entendible no? En esta escala cada año equivale a 0,31 segundos o lo que es lo mismo 3 años = 1 seg. El Universo mismo (25.000.000.000 de años) tendría 201 años en este momento. Los cúmulos globulares (15.000.000.000 de años) tendrían 120 años en nuestra escala. Pero para ser más específico el cúmulo 47 Tucanae (10.000.000.000 de años) llegaría a ser un venerable anciano de 80 años, más joven que algunos de nuestros abuelos. Los chicos de la familia también existen como las conocidas Pléyades con 3 días de edad, o las T Tauri de 30 días deberíamos decir que tienen en realidad algunos millones de años. Esta broma nos muestra incluso lo maravilloso de nosotros mismos. Unos seres curiosos de un planeta pequeño de una estrella mediana. Seres que vivimos tan sólo décadas pero que nos las hemos ingeniado para explicar la vida de estrellas, galaxias y hasta un Universo que lleva miles de millones de años funcionando. Lo estudiamos más o menos desde los sumerios (6.000 años antes de Cristo), tan sólo 34 minutos en esta escala. De allí hemos evolucionado hasta comenzar la exploración planetaria en la década del ´70... hace tan sólo... 6 segundos.