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viernes 08 de agosto de 2008 
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 Despacio con el espacio


 

Despacio con el espacio

Por: Sebastián Musso


El brillo y el color de las estrellas

No todas las estrellas en el cielo tienen el mismo brillo. ¿Te fijas te que algunas son más brillantes que otras? A esto se lo llama magnitud. Un griego hace muchos siglos dividió las estrellas en magnitudes desde las que le parecían más brillantes a las que les puso el número 1 hasta las que apenas podía ver con sus ojos que las llamó estrellas de magnitud 6. Años más tarde con la ayuda del telescopio que se inventó recién en el 1600 se pudieron ver estrellas de magnitud 7, 8, 9 y más de 20 también. Cada una es dos veces y media más brillante que la anterior. Es decir, una estrella de magnitud 1 es dos veces y media más brillante que una de magnitud 2.

Hace algunos años se me ocurrió que lo que este griego había inventado, se llamaba Hiparlo, podía ayudarme a hacer algo lindo. Lo que se me ocurrió fue cambiar el brillo de las estrellas por sonidos más fuertes para estrellas muy brillantes y menos fuertes para las que apenas podemos ver. Así nació la idea de un planetario para ciegos. Porque el cielo es fantástico y todos deberían conocerlo, ¿no te parece? También las estrellas tienen distintos colores y se me ocurrió que sería bueno darle un sonido distinto para cada color. Inventar que un sonido como la voz de papá sea para las estrellas rojas, un sonido como la voz de mamá para las azules y alguno intermedio como la voz de nuestros hermanos para las amarillas. Así también las personas que no pueden ver pueden conocer el cielo que tanto nos gusta ver a la noche. ¡Porque todos tenemos que ser iguales!
La vía láctea es una brumocidad (como una nube) formada por estrellas, gas y polvo que no nos deja ver lo que hay más allá de ella en el cielo. Un amigo ciego un día me dijo: “es como el ruido a fritura del teléfono” y realmente tenía razón.

 

 


 

 

 
 
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