Estos señores conocían muy bien el cielo y le dieron nombre a innumerable cantidad de estrellas. Las Tres Marías, por ejemplo, aún conservan nombres dados por los árabes. Son Alnitak, Alnilán y Mintaka. Los árabes dieron mucha importancia a la Luna y usaron el mes para fijar un calendario que les permitía medir el tiempo.
Egipcios:
Muchos creen que las pirámides de Egipto son, además de tumbas para los faraones, una especie de observatorios astronómicos. La base de las pirámides son cuadradas y sus puntas están perfectamente orientadas a los cuatro puntos cardinales. También la rampa de acceso a la habitación donde está la tumba del faraón apunta a una estrella importante en el cielo que coincide con el eje de rotación de la Tierra.