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lunes 25 de septiembre de 2017 
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Asteroides: La amenaza fantasma

Imagen superior: Concepción artística asteroides.( Foto gentileza NASA)

Por Mariano Ribas*

 


A mediados de junio, una enorme roca espacial pasó muy cerca de la Tierra. Pero nadie se dio cuenta. La mole, de cientos de miles de toneladas, viajaba a 36 mil kilómetros por hora y recién fue descubierta por los astrónomos tres días después de su atrevida visita. El reciente caso del asteroide 2002 MN, tal su nombre, no es simplemente uno más en la superpoblada lista de objetos espaciales peligrosos: en realidad, es apenas el sexto asteroide registrado que penetró la órbita de la Luna. Y el más grande. La historia de 2002 MN es tan breve como inquietante. Y vale la pena ser contada.

"Nos salvamos por un pelo"

El 17 de junio, el telescopio robot del proyecto LINEAR, instalada en Nuevo México, y destinado a la búsqueda de cometas y asteroides que se acercan a la Tierra, detectó un débil punto de luz en una región del cielo. Y se movía. Inmediatamente, un equipo de astrónomos confirmó que se trataba de un asteroide, al que bautizaron 2002 MN. Al principio, el hallazgo del LINEAR (que ya lleva descubiertos cientos de asteroides y cometas) parecía una simple cuestión de rutina. Pero cuando los datos sobre la trayectoria del asteroide llegaron a manos de Brian Marsden, del Centro de Planetas Menores, con base en Cambridge, se encendió la alarma: tres días antes de su descubrimiento, el 14 de junio, 2002 MN había pasado a sólo 120 mil kilómetros de la Tierra. Menos de un tercio de la distancia que nos separa de la Luna. En términos astronómicos, fue apenas un arañazo. "La verdad es que nos salvamos por un pelo", reconoce, preocupado, el veterano astrónomo norteamericano.


Números que asustan

Según las primeras estimaciones, 2002 MN es un asteroide que mide alrededor de 100 metros de diámetro. Y aquel viernes 14 de junio se cruzó por delante de la Tierra a 36.000 km./hora. En realidad, no es la primera vez que una roca espacial nos pasa tan cerca: el caso más notable fue 1994 XM1, que el 9 de diciembre de 1994 pasó aún más cerca, a sólo 105 mil kilómetros de la superficie terrestre. Pero sólo medía unos 10 metros. "El asteroide 2002 MN es el más grande de todos los que han pasado tan cerca de la Tierra en varias décadas", explica Marsden. Un récord tan notable como preocupante. Ahora bien: ¿qué habría pasado si las cosas hubiesen sido ligeramente distintas, y en lugar de un encuentro demasiado cercano, 2002 MN hubiese apuntado directamente a nuestro planeta? La respuesta atemoriza: no se podría haber hecho absolutamente nada. Y el impacto podría arrasar con un área de 2000 kilómetros cuadrados, 10 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires.


La amenaza fantasma

En su momento, nadie detectó a 2002 MN porque se acercaba desde la dirección del Sol, ubicándose en una especie de "zona ciega" para el LINEAR, o para cualquier otro telescopio. Por lo tanto, su descubrimiento tardío es sumamente significativo. Incluso, es probable que en el pasado, no tan lejano, muchos otras rocas espaciales nos hayan rozado sin que nadie los detectara. Aún así, y teniendo en cuenta los parámetros orbitales de los cientos de objetos descubiertos por el LINEAR y otros programas de búsqueda y seguimiento, en distintas partes del mundo, no parece haber ninguna chance de impacto hasta, por lo menos, 2050. Por otra parte, ya se están considerando distintos mecanismos de defensa ante la posibilidad de un impacto seguro. Y por ahora, lo más razonable sería enviar alguna nave a darle un simple "empujoncito" al hipotéticos asteroide peligroso, desviándolo de su trayectoria de colisión con la Tierra. La historia de 2002 MN nos recuerda, una vez más, que la amenaza de los asteroides no es un chiste, ni una excusa para hacer películas. Simplemente, está ahí.

**Lic. Mariano Ribas es Coordinador del Area de Astronomía del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires Galileo Galilei. Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Universidad de Buenos Aires). Astrónomo amateur desde 1985. Dueño de 3 telescopios y "fanático" de los cometas. Periodista científico. Ha publicado decenas de artículos en revistas locales, y desde hace 5 años es redactor de artículos científicos (mayormente de astronomía) en el diario Página 12. Hasta la fecha lleva publicados 146 artículos en este diario. Ha dictado cursos en diversas instituciones locales y actualmente da "Curso de Astronomía General" en el Planetario Galileo Galilei, con una asistencia de 160 personas.

Comentarios o consultas dirigirse a: manoribas@yahoo.com

 

 
 
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