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Rubens de Azevedo (1921-2008), el cazador de estrellas
Dr. Jaime García
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Imagen: CAF |
Con mucho pesar informamos sobre el fallecimiento de Rubens de Azevedo, quien fuera uno de los más grandes astrónomos aficionados de Brasil, inspirador de muchos jóvenes del nordeste de ese país y quien impulsara la construcción de diversos observatorios y planetarios. El deceso se produjo el 17 de enero de 2008, en Fortaleza, Ceará, también su ciudad natal, con 86 años. Sin duda, una lamentable pérdida para la Astronomía de Brasil.
Rubens había nacido en Fortaleza, estado de Ceará, el día 30 de octubre de 1921. En su casa fue creada la primera asociación astronómica del Brasil, la ‘Sociedade Brasileira dos Amigos da Astronomia’,SBAA, por su inspiración, en 1947.
Rubens fue un gran observador de la Luna, cosa que lo llevó a ser uno de los primeros observadores de fenómenos lunares transitorios en contribución para el programa de observación coordinado por la NASA.
Su tremenda persistencia y obstinación lo llevaron a conseguir la difusión del conocimiento astronómico y a lograr que varios municipios del nordeste brasileño tuvieran planetarios. El 26 de febrero de 1997 en el ‘Instituto Cultural Dragão do Mar’ en la Playa de Iracema, se inaugura el ‘Planetário Rubens de Azevedo’ con un proyector Carl Zeiss modelo ZKP-3 y su nombre fue dado a Rubens, aún vivo, hecho poco común
Pero elocuente del concepto y admiración no sólo de la comunidad cearense sino de toda la comunidad astronómica de Brasil.
De temperamento alegre y jovial los que tuvimos el privilegio de conocerlo y de cultivar su amistad, en mi caso mayormente a través de correspondencia que continúo atesorando, guardamos el mejor recuerdo de él y una profunda admiración.
Entre sus obras, tengo la fortuna de contar en mi biblioteca con “No Mundo da Estelândia’, escrito en 1969, del cual he realizado una traducción al español y he publicado parte en mi “Cielo del Mes” http://institutocopernico.org/cielo. En esa maravillosa obra, Rubens amalgama el conocimiento del cielo con la cultura humana y la mitología. También cabe mencionar “Lua degrau para o infinito” escrita en 1962, cuando aún el hombre no había llegado a la Luna y que hoy cobra una vigencia extraordinaria cuando la Luna será un verdadero escalón (degrau) para los viajes por el Sistema Solar.
Vaya este modesto homenaje para una persona maravillosa, a quien mucho admiré en vida y que continuará siendo, sin duda, una fuente de inspiración para mi trabajo de divulgación de la Astronomía.