Volver
Astronomía desde el Hemisferio Sur para todos
jueves 29 de febrero de 2024 

Tiempo de lectura: 14:12 min.

La historia del descubrimiento de V597 Puppis

por Alfredo Pereira (Cabo de Roca,Portugal)

Siguiendo una larga secuencia de noches despejadas, las mejores desde enero de 2005, cuando tuve 28 noches despejadas, el clima ha retornado al patrón típico aquí en Cabo da Roca. Humedad, viento... y nublados. Pocos de mis amigos en el Norte de Europa, sospechan que en el Sur de Portugal (Algarve) o aún cerca de Lisboa, podrían disfrutar de 120 a 180 noches despejadas al año, pero en Cabo da Roca ¡este número se reduce a cerca de 80!

Así que ha sido una noche decepcionante, durante la cual he realizado una búsqueda apresurada de 12 minutos desde Scutum hasta Sagittae. Los bancos de nubes sólo me dejan una pequeña ventana abierta para ver mis memorizados asterismos por pocos segundos. Algo frustrado porque esto no me permitió ver Cygnus me fui a preparar la cena. Cuando por alguna razón no pude recorrer Cygnus, siempre recuerdo dos cosas: Que en 2001 pasé dos veces sobre una estrella nova de magnitud 7 y no me di cuenta, y que también le prometí a mi amigo Reinder Bouma, descubrir una nova en esa constelación que para él es bien visible desde su casa en Holanda, ¡al contrario de mis anteriores descubrimientos!

Alrededor de las 23 h, noté que no había huecos en las nubes y decidí irme a dormir y puse el reloj despertador a las 2 h. A esa hora, la parte boreal de Cygnus es aún visible sobre el Atlántico y tendría tiempo para observar el Cometa 17P/Holmes antes de recorrer Cassiopeia y Puppis.

Así es que suena la alarma a las 2h, me levanto de la cama y veo el cielo desde mi ventana. Reviso nuevamente los mapas del estado del tiempo e imágenes satelitales del anochecer y trato de ver si hay una posibilidad de cielos claros antes del amanecer. Tengo la esperanza que el viento pueda ir cambiando lentamente del NNO al NNE lo cual significa buenas posibilidades de despejarse, pero por lo que se ve a través de la ventana aún está todo cubierto.

Regresé a la cama con la sensación de que había hecho todo lo posible para observar esa noche y puse nuevamente el despertador para un poco antes de las 5 h. Siempre pongo el reloj despertador a cierta distancia, para no repetir lo que hacia años atrás, cuando simplemente alcanzaba el reloj de un manotazo, lo apagaba y ¡me volvía a dormir! Esto me exige realmente que me despierte para apagarlo. El gran observador noruego Olafl-Hassel (descubridor de la Nova Herculis 1960) que era sordo, construyó un “reloj despertador” muy especial, puso una almohada justo encima de su cabeza y cuando era la hora le caía encima de ella y lo despertaba.

Cuando volvió a sonar a las 5 h, me levanté con gran esperanza y, efectivamente, estaba despejado. Algo de niebla se veía sobre el horizonte, pero había buenas condiciones por encima de ella, y entonces salí a observar el cometa 17P/Holmes. Después de esto y dado que no tenía mucho tiempo para observar, tuve que elegir entre ver Cassiopeia o Puppis y, de hecho, elegí Puppis. Esta constelación alberga algunos de los campos más hermosos de la Vía Láctea. A pesar que no se eleva mucho por encima de mi horizonte (latitud de 38 grados Norte) los asterismos son impresionantes. Trato de observar lo más al sur posible, lo que algunos consideran territorio exclusivo de los observadores del Hemisferio Sur.

Mi amigo Fraser Farrell que vive en Australia del Sur, me dijo que ver Puppis desde mi latitud, debe ser como ver "a través de una ventana sucia", cuando se compara  con la magnificencia de verla desde latitudes más bajas, donde la constelación está mucho más alta en el cielo. ¡Quién sabe! Quizá más adelante pueda superar mi aversión a viajar y la vea por mi mismo.

Así, a las 5h30m, me recliné sobre el colchón y apunté mis binoculares 14x100 hacia Puppis, y un asterismo unos 3 grados al NE de la posición de la Nova apareció. Una vez que lo encuentro las búsquedas se tornan, en cierto modo, más fáciles si siempre sigo el mismo camino. Al instante bajé los binoculares y los centré en una estrella de magnitud 5 (HIP 40678), la cual está rodeada de estrellas brillantes y arma un asterismo de binocular que me recuerda un barco denominado "carabela". En esta posición habitualmente inicio la observación de Puppis, típicamente dirigiéndome hacia el Oeste por algunos grados. Sin embargo, esta vez no seguí más. ¡Ni siquiera un grado!

Me sorprendió un objeto nuevo y brillante en una posición donde usualmente se ven únicamente estrellas de magnitud 8 ó 9, en mi límite de reconocimiento. ¡Parecía como si la vela de la carabela tuviese una estrella más al NE de ella! He visto este campo cientos de veces y sabía que nada debía de haber ahí.

Como pasó en mis descubrimientos anteriores, por unos segundos esperé a que el objeto se moviera, como un satélite bajo, un avión o un globo meteorológico. Sin embargo, los segundos pasaron y nada sucedió. El objeto permanecía ahí. Inmediatamente busqué en los alrededores posibles estrellas de comparación y estimé su brillo y su posición.

Esto último no fue tan fácil de realizar, como en los descubrimientos anteriores. Estaba algo neblinoso a una altura de 16 grados por encima del horizonte y las estrellas débiles alrededor de la nova no eran objetos prominentes.

De vuelta a mi computadora, obtengo la posición con el mouse en mi software planetario y chequeo la magnitud de las estrellas de comparación que utilicé. Entonces comienzo con cuidado los chequeos comunes: si hay objetos conocidos del Sistema Solar,  si hay estrellas próximas a su magnitud estimada de 7.0, en las placas azules del POSS2/UKSTU, y también si hay estrellas variables ahí. El objeto era sin duda una nova galáctica. Completé un formulario de correo electrónico con los datos relevantes que siempre tengo listo para ser enviado. Ahí fui nuevamente a ver el objeto una vez más antes de enviar el correo.

No había cambios en la posición o el brillo. Era el momento de enviar el mail a CBAT, e inmediatamente volver a la nova para realizar un seguimiento de estimas de su brillo, esta vez armado con una secuencia de estrellas no rojas de comparación. Noté que había estrellas de comparación potenciales que aparecían muy cercanas al brillo de la Nova pero debían se descartadas porque eran estrellas de tipo espectral K.

Mientras esto sucedía, el crepúsculo se había incrementado y las observaciones fueron suspendidas después de un par de estimas de magnitud que no mostraron ningún cambio, contrario a lo que ocurrió con V1494 Aql y V4739 Sgr las cuales mostraron tendencias definidas de aumento en su brillo en los minutos que siguieron a su descubrimiento.

Después de tomar el desayuno, empecé a chequear las fotos globales satelitales para ver quién podría tener el cielo despejado y podría continuar el seguimiento de la nova. Éste fue mi primer descubrimiento “de mañana”, aunque era más bien tarde en la noche, aun en longitudes muy occidentales para mí, cuando CBAT pidió la confirmación. A medida que pasaron las horas, me mantuve imaginando: ¿estará aumentando su brillo? ¿Habrá disminuido su brillo? ¿Cómo lucirá su espectro? ¿Podrá encontrarse el  progenitor como resultado de una astrometría precisa? Esto fue una penosa espera,  como en los descubrimientos anteriores. Caminé de un lado al otro, chequeando el e-mail y la web a intervalos de pocos minutos durante todo el día. La confirmación finalmente llegó a la hora de la cena y me preparé para otra sesión de búsqueda.

La mitad de mis descubrimientos fueron realizados con los binoculares 14x100 montados en un trípode (V4739 Sgr y V4740Sgr), la otra mitad fue con ellos sujetos en mis manos (V1494 Aql y V597 Pup). Entre los descubrimientos de V4740 Sgr, en 2001, y V597 Pup, hubo un lapso de 625 horas de búsqueda. El total general de horas desde que inici'e mi patrullaje con binoculares a escala significativa (junio de 1991) es de 1250 horas.

Mi segundo y tercer descubrimientos estuvieron separados justamente por 10 días (7 horas de búsqueda efectiva), ahora me llevó mas de 6 años (y 625 horas de búsqueda efectiva). Mis amigos se han sorprendido en ambos casos, sin embargo, en ambos casos mi vida “transcurrió normalmente" y creo que es parte necesaria del ánimo en este emprendimiento.

Los años pasan y los colegas no ven mi nombre en las circulares de la IAU y piensan “¿qué estará haciendo?”. Y si ellos ven publicada la observación de un objeto brillante ocasional, me preguntan si yo "estoy de vuelta en la Astronomía". Entretanto, yo estoy siempre por acá, tratando de realizar una búsqueda de 3 h en cada noche despejada, independientemente si hay Luna o no, o en los claros entre nubes. En tanto las condiciones permitan ver mis estructuras memorizadas, yo busco.

Memorizar las constelaciones visibles al binocular es muy fácil, dado que involucra a la memoria de reconocimiento, no a la memoria de recuerdos. Este punto es primordial para entender y una fuente de muchos malentendidos. Mucho más difícil es mantener la asiduidad necesaria y, de hecho, hay algunas lagunas cuando por algunos meses (fundamentalmente debido a otros compromisos) no busco. Yo tengo familia, amigos y otros intereses como componer música, además de los compromisos durante el día como cualquier persona.

Ahora este campo está más competitivo que antes y aquéllos que usan dispositivos de imágenes para su búsqueda encuentran más y más novas cuando aún están débiles. La magnitud de descubrimiento ha aumentado gradualmente a magnitudes más débiles, debido a los esfuerzos de grandes buscadores de novas como Liller, Camilleri, Nishimura, Nakamura, Takao, Sakurai y numerosos otros. Tengo en alta estima a todas estas personas.

Además la mayoría de nuestros antepasados en esta empresa, no habían tenido que luchar contra tanta contaminación lumínica. Es un derroche de  las fuentes de energía y un crimen contra el planeta el quemar carbón para que una estación generadora ¡envíe luz al cielo o a los ojos de los conductores! He escuchado a algunos residentes que no aciertan a ver cuando se comete un robo a un vecino debido a las luces que brillan en sus ventanas, ¡en lugar de estar dirigidas hacia abajo, en las calles!

Siempre me pregunto si a los automóviles no se les permite apuntar sus luces altas en dirección del tránsito que se les acerca, ¿cómo es posible que haya luces de alto poder que brillan horizontalmente hacia los caminos? Las autoridades locales deben darse cuenta que la gente necesita mejor visibilidad, no luces fuertes que apunten a nuestros ojos, lo cual causa reflejos y reduce nuestra seguridad. Ellos gastan enormes cantidades de dinero en publicidad para que los consumidores ahorren energía en sus electrodomésticos en sus hogares, pero creo que deberían reconsiderar la política de las luces fuera de las casas.

Mi área de búsqueda es de unos 3000 grados cuadrados, con algunos miles de estrellas memorizadas que incluyen parte de: Sgr, Sco, Oph, Sct, Ser, Aql, Her, Lyr, Sge, Vul, Cyg, Cep, UMi, Lac, Cas, And, Aur, Gem, Tau, Ori, Pup y Pyx. Generalmente hago mi búsqueda hasta magnitudes entre 7.5 y 8.0, pero en algunas áreas trato de profundizar hasta magnitudes entre 8.5 y 9.0 (si es necesario usando mi viejo telescopio newtoniano de campo amplio de 15 cm F/4 a 26 aumentos).

Las estrellas variables y asteroides las observo usualmente cuando tienen magnitud 8.5,  pero la localización de un objeto dentro de los patrones memorizados es importante. Pallas es fácilmente visible en Pup con magnitud 8.5, pero a veces, cuando llega a magnitud 7,5 su posición engaña un poco. También cuando la humedad es alta, la iluminación de sodio aumenta el brillo del cielo y puede tender a ocultar una nova anaranjada (por ejemplo, V4740 Sgr), mientras que ocurre lo opuesto con una nova blanca (por ejemplo, V4739Sgr).

Optimizar la concepción del patrón de un asterismo no es fácil, debido a las variaciones en la orientación del campo y los límites de visión. Creo que el observador tiene la tendencia natural a moverse de asterismo a asterismo, y en estos saltos hay lagunas que si no se chequea apropiadamente, una nova brillante puede perderse. Siempre trato de tener esto presente y realizo un esfuerzo para chequear esas lagunas. El patrullaje visual puede tener sus defectos pero tiene la ventaja de una alerta temprana y estoy feliz de que mis reportes hayan dado oportunidad de realizar observaciones tempranas en cuatro ocasiones.

Quiero aprovechar la oportunidad para llamar la atención de aquéllos con acceso a grandes aperturas y CCDs para V4739 Sgr. De acuerdo a Livingston et al., en el IBVS 5172, este objeto fue la nova clásica más rápida registrada. Me pregunto cuál es la magnitud actual y cuál fue el rango de magnitudes de este objeto. La curva de Luz me recordó alguna de las novas recurrentes más rápidas, sin embargo el espectro no coincide exactamente. Estaría muy agradecido a cualquiera de los lectores que pueda obtener imágenes CCD de este objeto el año próximo, cuando Sgr esté bien visible nuevamente. Los resultados aún siendo negativos, serán interesantes.

La búsqueda de novas también tiene sus riesgos. Hace un par de años cuando hacía una búsqueda en Sgr puse los binoculares en el colchón para ir a chequear un objeto. Cuando volví a tomar los binoculares, sentí un dolor quemante en mi dedo meñique. Igual me puse a ver con el binocular,  pero el dolor aumentó y me di cuenta que fui mordido por una araña. Rápidamente bajé los binoculares y encendí la luz. Vi correr fuera del colchón una Tegenaria Agrestis (araña Hobo o agresiva). Afortunadamente no tuvo malas consecuencias, sólo hinchazón y dolor.

El clima más extremo que he experimentado durante la búsqueda de novas fue en la noche del 1 al 2 de agosto de 2003, cuando a medianoche tuve una temperatura de +34 grados centígrados, con un viento fuerte y caliente proveniente del Este. Si no pudiese ver que era de noche, por el calor que sentía al golpear el viento en mi cuerpo hubiese imaginado que estaba en la playa ¡dándome baños de Sol! Es bueno destacar que la máxima temperatura registrada aquí, en 30 años, fue de +35 grados C, obviamente, durante el día.

Para terminar, quisiera dar las gracias a Gunnar Glitscher que atentamente me proveyó los binoculares 14x100 y fue una de las pocas personas que creyeron que yo encontraría una nova, en aquellos años en que era un “voy a ser” descubridor de novas. Reinder Bouma también fue de los pocos que me animaron en esta empresa. Además de ser un amigo leal y un gran observador, él es, sin duda y por mucho, la persona de quien he aprendido más de astronomía. Rui Gonçalves es un amigo de larga data, que me ayudó en mis primeros días de búsqueda al tener acceso a un atlas fotográfico para chequear objetos sospechosos.

También Fraser Farrell me ayudó mucho, entre otras cosas para superar el tener una computadora lenta de la década de 1990, y también por sus chateos. También estoy agradecido a todos aquellos que contribuyeron en mi sitio web con observaciones de cometas, muchos de los cuales me alentaron. Y, finalmente, a mis padres Helena y Víctor, sin cuyo apoyo nada de esto sería posible.

Alfredo Pereira

Cabo da Roca, 18 de noviembre de 2007.

Traducido del inglés al español por Salvador Aguirre (Hermosillo, México) y por Jaime García (Mendoza, Argentina), revisado por Marcelo García (Buenos Aires, Argentina).

 

 

Agregar a Favoritos
Imprimir
Re-Enviar

Suscripción a Boletín Semanal

  Envíenos sus sugerencias y comentarios

Comunicarse con
el Editor

COPYRIGHT (c) 2007 Instituto Copérnico. Todos los derechos reservados.