Volver
Astronomía desde el Hemisferio Sur para todos
miércoles 28 de febrero de 2024 

Tiempo de lectura:     3:52 min

 CARL SAGAN: SETENTA AÑOS DE PRESENCIA

por Antonio Sánchez Ibarra, Área de Astronomía - Universidad de Sonora (México).

 

El 20 de diciembre de 1996, millones de personas sintieron un vacio de posibilidades ante la partida de Carl Sagan.

Americano de nacimiento, ciudadano del mundo por su trabajo, entrega y perspectiva desarrollada, Sagan dejaba entre nosotros un hueco por cubrir, tan grande como los agujeros negros.

Había sido el científico, quien había previsto las condiciones de Venus, quien impulsaría proyectos como el Vikingo, quien hablaría con los astronautas que viajarían a la Luna y quien había impulsado proyectos como el programa de exploración a Marte, ante Dan Goldin, el director en esa época de NASA. Había promovido el enviar una placa y un disco en sondas que habrían de abandonar nuestro Sistema Solar, hacia las estrellas.

Fue el humano quien se mantuvo preocupado por el ambiente, por la permanencia de las armas nucleares. Con otros científicos, contempló la posibilidad de un "invierno nuclear" ante un ataque incluso limitado del arsenal nuclear.

Enfrentó, como el mismo lo expresó, el "juicio aquel que no podemos perder por falta de comparecencia", ante las seudo-ciencias. Nos dejó no un libro, sino un tratado en "El Mundo y sus Demonios", como una guía para ilustrar y permitir que enfrentemos tal embate acorde con la irracionalidad que se vive.

Pero, ante todo, fue quien compartió hasta el último momento, la perspectiva, el conocimiento, la inspiración y la esperanza con... ¿Quién?... con el ciudadano común, contagiando con una mezcla de Astronomía, Arqueología, Antropología, Sociología, Biología y Filosofía, su serie "Cosmos", revelando la vocación de muchos y saciando la perspectiva de millones ante su anhelo de saber y tener horizontes diferentes.

Nos dio la continuación de Cosmos con "Un pálido punto azul". Nos fascinó con su única creación de ciencia-ficción que fue "Contacto", llevado a las masas a través de la cinematografía en una riqueza de circunstancias que nos enfrenta, ante todo, a nosotros mismos.

Se despidió con "Miles de Millones", obra concluida por su compañera, Ann Druyan, revisando como nunca aspectos sociológicos.

En enero de 1996, en la Universidad de Sonora, recinto de educación superior en un Estado del noroeste de México, nacía el proyecto de un observatorio astronómico. No el más grande ni el más sofisticado, pero si uno que incluía como alta prioridad, la función educativa en el marco de un observatorio profesional.

Once meses después, Sagan abandonaba su presencia física en el planeta Tierra. Meses después de tal impacto, comento con mi compañero astrónomo, Julio Saucedo, lo acorde que sería dedicar tal observatorio a la memoria de este terrícola. De inmediato manifestó su aprobación.

Cuestionado en el nombre en muchas ocasiones, por una perspectiva nacionalista, precisamente una de las cosas que Sagan combaría, el Observatorio "Carl Sagan" es un reflejo de nuestra preocupación constante sobre la educación y la difusión de la Astronomía y las Ciencias del Espacio en un propósito de propiciar no solo una cultura astronómica básica, sino el mas allá, la inspiración y la reflexión.

Entre todas las reflexiones y, ante todo, ejemplo y congruencia de Sagan, se encuentran el balance entre la curiosidad humana y su escepticismo: base fundamental no de un pensamiento, sino de una actitud verdaderamente científica.

En diciembre de 2002, Ann Druyan me escribía: "En medio de la violencia, injusticia y miopía del presente, en un mundo despojado de un maestro como Carl Sagan, es fácil desesperarse. Pero, esto es algo que nunca vi que Carl hiciera. Pese a que no fue nunca una persona de fe, siempre tuvo una voz de esperanza. Él estudió la historia de la vida y de la humanidad y llegó a la conclusión de que podríamos vencer nuestros demonios.

Este fue uno de los innumerables regalos que nos hizo. Este, y un prolífico cuerpo de trabajo que atestigua en miríadas de formas al gran cosmos que la ciencia revela".

Carl Sagan se fue físicamente en 1996, pero perdura entre nosotros, más allá de su rica y diversa obra, en el compromiso que nos ha dejado a todos en continuar esta tarea de mostrar el Cosmos y, a través de ello, hacernos mejores.

Por eso, celebramos con Ustedes y nos congratulamos por tal iniciativa de vuestra parte, quienes somos parte del Observatorio "Carl Sagan", el septuagésimo cumpleaños vigente de este ciudadano del mundo: Carl Sagan.

 

Agregar a Favoritos
Imprimir
Re-Enviar

Suscripción a Boletín Semanal

Para Medios de Comunicación

  Envíenos sus sugerencias y comentarios

Comunicarse con
el Editor

COPYRIGHT (c) 2004 CIELO SUR. Todos los derechos reservados. La Plata-Buenos Aires-Argentina.
Las notas firmadas son de exclusiva responsabilidad de los autores. Se permite la reproducción con fines educativos mencionando las fuentes.