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lunes 19 de noviembre de 2018 
       
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 >> EL MENSAJERO DE LOS ASTROS
 Entrevistas
 
  • Tiempo de Lectura: 8:13 min

    "La astronomía es una maravilla"

    Dra. Catherine Jeanne Gattegno Cesarsky

    Cecilia Draghi y Patricia Olivella, Buenos Aires

    Catherine Cesarsky en la IAU

    La vigesimoquinta Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional (UAI) -reunida en Sydney, Australia, a mediados de este año- eligió a la Dra. Catherine Jeanne Gattegno Cesarsky como presidente para el período 2006-2009.

    De esta manera, la Dra. Cesarsky se convertirá en la presidente Nº 28 de la UAI, quinta por Francia y la primera mujer que recibe esta distinción desde su creación en 1919.

    Aunque la Dra. Cesarsky nació en la villa de Ambazac, Francia, creció en Argentina y obtuvo su Licenciatura en Física en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Habla el castellano perfectamente, con un leve acento porteño, y tiene muchos parientes en Argentina.

    Luego de un coloquio realizado en el Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, a pocos días de haber sido elegida presidenta de la UAI, nos concedió esta entrevista en la que -por supuesto- las cuestiones de género estuvieron presentes desde el comienzo.

    Es la primera mujer que es elegida como presidente de la UAI ¿Qué evaluación hace de este hecho?

    "Me parece muy bien que haya una mujer en ese puesto. Basta ir a una reunión como este coloquio en el IAFE para darse cuenta de que las mujeres juegan un papel importante en la Astronomía. No era normal que no hubiera una mujer todavía ahí".

    El promedio de mujeres que integran la Unión Astronómica Internacional no es muy alto ¿a qué lo atribuye?

    No me parece que sea algo propio de la Astronomía en particular. Si uno busca en otras ciencias no es mejor, más bien es peor. En los EE.UU. hay, en porcentaje, más mujeres en Astronomía que en Física o en Ingeniería. En Alemania, donde vivo ahora, el porcentaje de mujeres en la ciencia es prácticamente deleznable. La presión social hace que una vez que las mujeres tienen hijos dejen de trabajar. En cambio en Francia sucede todo lo contrario. Para mí, la razón fundamental es que en Francia a todo el mundo le parece muy normal que las mujeres estudien y hagan carrera. Si tienen hijos, se toman unos meses y después siguen trabajando. Hay soluciones para que una madre pueda trabajar. Tanto en Francia como en Argentina, hay una alta proporción de mujeres astrónomas. En ambos países -por lo menos en la clase media- se considera que las mujeres también deben hacer carrera, y no quedarse en sus casas a cuidar a los niños, aunque gasten la mayor parte de su salario en guarderías y niñeras.

    En 80 años de existencia la UAI nunca había sido presidida por una mujer. Es todo un honor ser la primera ¿no?

    Todo un honor. Lo es independientemente de ser mujer o no. Es un cargo honorífico y lo aprecio. Pero efectivamente estoy contenta de que haya una mujer en ese cargo.

    ¿Le sorprendió la designación?

    No me sorprendió ahora. Es una elección con varios pasos. Un comité cuyos miembros son elegidos de manera complicada, elige al presidente. Esta elección fue hecha hace un año. Yo me enteré entonces. Era un secreto bien guardado. Cuando me llamaron en aquel momento sí me sorprendió.

    Ud. Es francesa pero estudió en la Universidad de Buenos Aires...

    Vine a la Argentina a los 2 años y medio. Hice simultáneamente el primario en un colegio argentino y en uno francés. Creo que si mis hermanas y yo hicimos carrera fue porque desde chicas nos hicieron trabajar mucho. A la mañana íbamos a una escuela que nos hacía estudiar como si no hiciéramos nada más y a la tarde, mientras los otros chicos jugaban o hacían deberes, nosotras íbamos a otro colegio con muchos más deberes y tareas. Esto nos entrenó en el trabajo desde chiquitas. El secundario lo hice en el Colegio Francés de Buenos Aires. Allí prácticamente todos los alumnos, en especial los buenos alumnos, se iban a estudiar a Francia. Eso hizo mi hermana mayor. Mi hermana del medio, en cambio, entró en la Facultad de Ciencias Exactas. Gracias a ella yo ya sabía como era el ambiente de la ciencia. Me parecía muy simpático. Cuando tenía unos dos 12 o 13 años, vino al colegio un inspector y le pregunté cuál era la mejor escuela de ciencias en Francia, porque ya tenía inclinación hacia las ciencias. Como era buena alumna pensaba ir hacia lo mejor. Me dijo que era la Escuela Politécnica. Entonces yo le dije: "quiero hacer ciencias así que voy a ir a la Escuela Politécnica". Él se rió y me dijo: "En la Escuela Politécnica no hay chicas". Me pareció una cosa tan horrible... No tenía sentido ir a Francia si no podía probar las mejores carreras. Me quedé en Buenos Aires e ingresé en Exactas. Los primeros años los cursé en la calle Perú. Nosotros inauguramos la Ciudad Universitaria.

    ¿En esa época había pocas mujeres?

    Había pocas mujeres, pero había. En el último año del Liceo Francés hice la especialización en matemática y ciencias. Era la primera vez que una chica hacía eso. Éramos 12, 11 varones y yo. En cambio, en Exactas había más mujeres. Allí no era un problema ser mujer. Incluso si resultabas ser mejor que algunos varones.

    En la Universidad de Buenos Aires no existe la carrera de Astronomía ¿Qué estudiaba en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA?

     Cuando ingresé no sabía si quería hacer Física o Matemática, así que empecé haciendo las dos. Por ese entonces yo estaba mucho con los matemáticos. Llegué a ser Astrofísica porque tuve la suerte de que, mientras yo estudiaba, llegó a Exactas Carlos Varsavsky. Fue el primer astrónomo que llegó. En ese momento todos los investigadores se volcaban mucho hacia la experimentación y yo quería hacer teoría. Tenía que elegir mentor para el trabajo de seminario y lo fui a ver a él que estaba de acuerdo con que hiciera teoría. Así fue que me volqué hacia la Astronomía.

    ¿De chica no pensaba en Astronomía?

    No. Me gustaba mucho la Matemática. Pero me di cuenta que la Matemática sola me iba a resultar muy seca. Entonces quise hacer Matemática aplicada que es la Física. De la Física a la Astronomía pasé por Varsavsky. En 1963, él estaba construyendo un radiotelescopio. Mi marido, Diego Cesarsky, mis amigas Silvia Garzoli, Zulema Abraham y yo nos fuimos todos a trabajar con él. Hicimos de todo. Clasificamos tornillos, armamos todos los circuitos... Nos poníamos en cadena como en una fábrica. Como yo no soy muy técnica, acepté hacer la pintura del techo de una especie del galpón. Así me pasé mi primer año y medio de licenciada. Estaba muy de acuerdo con hacer eso pero quería que Varsavsky me ayudara a hacer un doctorado en el exterior. Para la inauguración del radiotelescopio, hizo venir a un profesor de Harvard (él había estudiado ahí) quien nos dio unos cursos, nos conoció a Diego y a mí y nos hizo llenar unos papeles. Pero nosotros no teníamos muchas esperanzas. Ya se había abierto el doctorado aquí y contemplábamos la posibilidad de quedarnos.

    ¿No pensaba radicarse en otro país, entonces?

    Para nada. Teníamos toda la intención de vivir aquí. Diego siempre quería casarse. Cuando se recibió, le dije: "Cuidado que ahora sí podemos casarnos." Ahí se puso verde porque estaba acostumbrado a que le dijera que no. Tres meses después nos casamos. Siguió verde por años. Pusimos la casa, compramos todo. El día de nuestro casamiento volvió Carlos Varsavsky de los EE.UU y nos dijo: "Están aceptados en Harvard". Si lo hubiéramos sabido, no hubiéramos puesto la casa. En el momento casi me molestó. Naturalmente fuimos. Después de terminar el doctorado en Astronomía, en Harvard, hicimos un postgrado en Caltech (Instituto de Tecnología de California). Tuvimos la suerte de ser tomados los dos en la mejor Universidad del momento. En 1973, volvimos a Argentina con un año de anticipo para buscar trabajo. Llegamos justo unos días después de que Perón volviera. Lo único que nosotros sí llegamos a Ezeiza. Justo estábamos acá cuando Perón decidió que Isabelita (María Estela Martínez, esposa de Perón) fuera su vicepresidente. Entre lo que había pasado en Ezeiza (un enfrentamiento armado entre distintas fracciones del peronismo), que uno veía que Perón se moría y quedaba Isabelita como presidente, que nuestros amigos estaban todos con los Montoneros o el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo)... Cuando uno venía de afuera veía claramente lo que pasaba. Entonces nos dijimos que no se podía volver. Así que nos volvimos a ir muy tristemente. No tuvimos ni tiempo de preguntarnos qué hacer porque unos franceses nos ofrecieron trabajo en Francia antes de pedirlo. Diego quería ir a Europa. A pesar de que yo era la francesa, yo hubiera querido quedarme en los EE.UU.

    El ALMA en los Andes

    Atacama Large Millimeter Array (ALMA)

    Su carrera en Francia comenzó en el año 1974, cuando entró a formar parte del personal del "Service d'Astrophysique" (SAp) de la "Direction des Sciences de la Matière" (DSM), organismo adscrito a la Comisión de Energía Atómica (CEA). Allí fue donde desarrolló la mayor parte de su carrera, llegando a ser su directora entre los años 1994 y 1999.

    La Dra. Cesarsky ha trabajado en fenómenos de altas energías, rayos cósmicos y emisiones de rayos gama galácticos. Trabajó en el diseño y construcción de la cámara de detección infrarroja ISOCAM a bordo del Observatorio Espacial Infrarrojo (ISO) de la Agencia Espacial Europea (ESA). Este instrumento realizó grandes aportes a la astronomía. El programa de estudio de sus resultados, también dirigido por la Dra. Cesarsky, llevó a la reformulación de algunos modelos de formación estelar y evolución galáctica.

    Desde 1999, la Dra. Cesarsky es Directora General del European Southern Observatory (ESO), una organización intergubernamental que agrupa a 10 países europeos para la investigación astronómica. Como Directora General del ESO, ella ha sido una tenaz impulsora de la construcción del "Very Large Telescope" (VLT) de Cerro Paranal en la Región de Antofagasta, Chile y de su interferómetro asociado (VLTI), además de promover el reciente acuerdo para la realización, conjuntamente con EE.UU., del poderoso "Atacama Large Millimeter Array" (ALMA), el conjunto de telescopios milimétricos que se instalará en el Llano de Chajnantor frente a San Pedro de Atacama, en la misma región.

    "Ser Directora General de la Eso es un trabajo muy arduo", dice la Dra. Cesarsky. "Acepté un segundo mandato, de tres años y no de cinco. Estoy justo en la mitad. Hice cuatro años y faltan otros cuatro más. Esto me ocupa enormemente".

    ¿En que sentido es distinto el gerenciamiento femenino?

    La mujer está mucho más a la escucha de la gente. Es importante darse cuenta de cómo son las personas. Porque lo más importante es darle a cada persona lo máximo que pueda hacer. Si uno le da más de lo que puede hacer, será frustrada o infeliz y si se le da menos, se aburrirá. Para eso hay que ir conociéndolos. En esta tarea me parece que la mujer es mejor, sentimos más. Puedo decirlo ahora con tantos años de directora. Con la gente me va mejor que a los hombres. Tengo la impresión de que los utilizo mejor. Soy bastante buena en elegir a quien poner en un puesto y por qué. De la misma manera no puedo decir que soy floja. A los que no van, los he despedido. He tenido pleitos.

    ¿Pensó alguna vez que haría esta carrera tan brillante?

    Para nada. No la programé. Me largué a hacer teoría. Me imaginaba haciendo teoría en un rincón solita con papel y lápiz. Esto hice en la primera parte de mi carrera.

    ¿Tocó el cielo con las manos en su carrera?

    Sí, muchas veces. La astronomía es una maravilla y me trajo de todo.

 

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