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Astronomía desde el Hemisferio Sur para todos |
martes 09 de febrero de 2010 | ||||||||||
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Tiempo de Lectura: 3:55 min 20 de marzo de 2009 Observan directamente las ondas de Alfvén
Científicos de la Universidad de Queen, en Belfast, Irlanda del Norte, junto con colegas de la Universidad de Sheffield, Inglaterra, y de la Universidad Estatal de California, Estados Unidos, han detectado ondas gigantescas que se retuercen en la atmósfera inferior del Sol: las llamadas ondas de Alfvén. El descubrimiento arroja algo de luz sobre por qué la corona solar, la región que envuelve al Sol, tiene una temperatura mucho más elevada que su superficie, algo que siempre ha desconcertado científicos.
La superficie del Sol, conocida como la fotosfera, puede alcanzar temperaturas de 5000 grados. Para muchos parecería lógico que la temperatura fuese más baja a medida que nos alejamos del Sol. Sin embargo, la atmósfera exterior, conocida como corona, se ha demostrado que puede llegar a temperaturas de más de un millón de grados.
El reciente descubrimiento publicado en la edición del 20 de marzo de 2009 de la prestigiosa revista Science, ha puesto de manifiesto la existencia de una nueva variedad de onda solar, llamada onda de Alfvén. Esta onda solar se ha demostrado que transporta energía dentro de la corona o capa exterior.
Las ondas han recibido su nombre en homenaje a Hannes Alfvén que, en 1942, recibió el Premio Nobel por su trabajo en este tema. Él sugirió la existencia de las ondas, pero no se había producido ninguna evidencia concreta a la fecha, hasta que ahora, cuando el Profesor Mihalis Mathioudakis y el Dr. David Jess, ambos de la Universidad de Queen, hicieron el descubrimiento utilizando el telescopio solar sueco en las Islas Canarias.
Los nuevos descubrimientos revelan cómo las ondas transportan el calor y por qué sucede esto. Las oscilaciones magnéticas únicas se propagan hacia arriba a partir de la superficie solar hacia la corona con una velocidad media de 20 kilómetros por segundo, transportando suficiente energía como para calentar el plasma a más de unos pocos millones de grados.
El profesor Mihalis Mathioudakis, líder del Grupo Solar de la Universidad de Queen, dijo: "Entender la actividad solar y su influencia en el clima de la Tierra es de vital importancia para la especie humana. El Sol no es tan tranquilo como mucha gente piensa. La corona solar es visible desde la Tierra sólo durante un eclipse total de Sol, es un ambiente muy dinámico que puede estallar de repente, liberando más energía que diez mil millones de bombas atómicas. Nuestro estudio hace un importante avance en la comprensión de cómo se maneja la corona de millones de grados para lograr esta hazaña".
El Dr. David Jess, autor principal del artículo científico escrito sobre el descubrimiento dijo: "A menudo, las ondas pueden ser visualizadas por las olas que se producen en el agua cuando se deja caer una piedra en un estanque, o por los movimientos de las cuerdas de una guitarra cuando se las pulsa. Sin embargo, las ondas de Alfvén no pueden ser vistas tan fácilmente. De hecho, son completamente invisibles a simple vista. Sólo examinando los movimientos de las estructuras y sus correspondientes velocidades en la turbulenta atmósfera del Sol pudimos encontrar, por primera vez, la presencia de estas esquivas ondas de Alfvén".
El profesor Robert von Fay-Siebenburgen, del Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad de Sheffield, dijo: "El calor fue el que permitió encontrar pruebas de la existencia de ondas de Alfvén. Las agencias espaciales internacionales han invertido considerables recursos intentando encontrar oscilaciones puramente magnéticas de plasmas en el espacio, particularmente, en el Sol. Estas ondas, una vez detectadas, se pueden utilizar para determinar las condiciones físicas en las regiones invisibles del Sol y en otras estrellas".
El profesor Keith Mason, director general del Consejo de Instalaciones de Ciencia y Tecnología (STFC), que financió el trabajo dijo: "Estos resultados son sumamente interesantes. La comprensión de los procesos del Sol es muy importante ya que proporcionan la energía que permite la existencia de vida en la Tierra y pueden afectar a nuestro planeta de diversas maneras. Este nuevo hallazgo de las ondas magnéticas en la atmósfera inferior del Sol nos acerca a la comprensión de la complejidad de su funcionamiento y sus efectos futuros sobre la atmósfera de la Tierra".
(jg) (mg)
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