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martes 09 de febrero de 2010 | ||||||||||
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Tiempo de Lectura: 2:18 min 20 de marzo de 2009 Confirmado el origen de las supernovas de tipo II
La astrofísica Justyn R. Maund del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, está contribuyendo a demostrar que dos supernovas fueron creadas por la muerte de estrellas supergigantes rojas. Los resultados acaban de publicarse en la prestigiosa revista científica Science.
Los astrónomos desde hace mucho tiempo creían que las explosiones de supernova provenían de estrellas. Cuando las estrellas muy grandes y masivas que son al menos ocho veces más pesadas que el Sol, mueren se produce una espectacular explosión de supernova. Sin embargo, algunas estrellas masivas primero se tornan supergigantes rojas, que es una fase intermedia en la cual la estrella ya ha consumido el combustible en el núcleo muerto pero aún produce energía en las capas que lo envuelven. En esta etapa la estrella crece hasta un tamaño enorme, pudiendo tener un radio de alrededor de 1500 veces el radio del Sol y emitir tanta luz como cien mil veces el Sol.
Siempre ha existido incertidumbre acerca de si las estrellas supergigantes rojas explotaban como supernovas. Pero ahora los científicos pueden concluir con seguridad que las denominadas supernovas de tipo II son causadas por supergigantes rojas. El descubrimiento ofrece a los astrónomos una mejor comprensión del Universo.
La astrofísica Justyn R. Maund del Instituto Niels Bohr y el astrofísico Stephen J. Smartt de la Universidad Queens de Belfast, utilizando imágenes del telescopio espacial Hubble y del telescopio Gemini observaron dos estrellas que explotaron como supernovas. Mediante el análisis del archivo de imágenes de la misma porción del cielo antes de las explosiones, pudieron ver las estrellas que podrían haber causado las explosiones. Pero una supernova es visible en el cielo por unos pocos meses después de su explosión, antes que su gigantesca nube de polvo y gas se expanda. Por lo tanto, los investigadores tuvieron que observar la región por varios años después de las explosiones de supernovas, para decir exactamente qué estrellas habían desaparecido.
El sencillo pero muy extenso método de observación determinó con precisión qué dos estrellas produjeron las supernovas SN1993J (que explotó en 1993) y SN 2003gd (que explotó en 2003).
Este método de observación, simple, pero que lleva mucho tiempo no deja duda que las dos estrellas fueron progenitoras de las supernovas SN1993J (que explotó en 1993) y SN 2003gd (que lo hizo en 2003), y confirma que las supernovas tipo II nacen a partir de supergigantes rojas, tal como había sido pronosticado.
(jg) (mg)
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