|
|||||||||||
Astronomía desde el Hemisferio Sur para todos |
jueves 02 de septiembre de 2010 | ||||||||||
|
Tiempo de Lectura: 3:8 min 18 de febrero de 2009 Estrellas nuevas de gas viejo sorprenden a los astrónomos
Las pruebas de nacimientos estelares dentro de una nube de gas primordial han dado a los astrónomos una visión de un modo anteriormente desconocido de la formación de galaxias. La nube, conocida como el Anillo de Leo, parece carecer de materia oscura y los elementos pesados que normalmente encontramos hoy en las galaxias. El inesperado descubrimiento llega gracias a los instrumentos a bordo del Explorador de la Evolución de las Galaxias (GALEX) de la NASA, los cuales son sensibles a la radiación ultravioleta emitida por las estrellas de reciente formación.
El equipo, liderado por el astrónomo David Thilker de la Universidad Johns Hopkins, incluyó a Barry Madore y Mark Seibert de los Observatorios Carnegie. "Esto demuestra el tremendo poder de observar la luz ultravioleta en el espacio", dijo Seibert. "Descubriendo la formación estelar en lo que probablemente es una nueva clase de galaxia enana, el Explorador de la Evolución de las Galaxias está ciertamente haciendo honor a su nombre".
El Anillo de Leo, descubierto por radioastrónomos en 1983, es una nube de gas de hidrógeno y helio que orbita dos galaxias en la constelación de Leo. La nube es casi invisible en las longitudes de onda ópticas y, desde su descubrimiento, los astrónomos han buscado, sin éxito, estrellas dentro de él. El lanzamiento de la nave espacial GALEX, en 2003, con detectores ultravioleta ultra-sensibles ha hecho posible explorar nuevas longitudes de onda y detectar emisiones procedentes de las regiones de formación estelar de la nube, lo cual los astrónomos interpretan que se trata de pequeñas galaxias conocidas como galaxias enanas.
Mediciones anteriores de la masa y de la velocidad de las aglomeraciones de hidrógeno dentro del Anillo de Leo sugieren una carencia significativa del componente de materia oscura, un aspecto que distingue estos lugares de formación estelar recientemente descubiertos de otras galaxias enanas conocidas. Ya que en los modelos cosmológicos actuales las galaxias se forman en asociación con un "halo" masivo de materia oscura, esto sugiere que las nuevas galaxias se formaron a través de un proceso distinto y aún no comprendido.
Dado el inmenso tamaño del Anillo de Leo, es improbable que el gas involucrado haya sido reciclado o extraído de las galaxias centrales. Es concebible que este gas haya permanecido intacto desde el inicio del Universo. De ser así, las galaxias enanas de reciente formación podrían estar hechas casi por completo de hidrógeno y helio puros y carecerían de elementos más pesados ("metales" en la terminología astronómica). Así, el Anillo de Leo y sus recientemente descubiertas galaxias enanas proporcionarían a los astrónomos una oportunidad cercana de ver cómo tuvo lugar, probablemente, la formación galáctica en el muy temprano Universo.
El nuevo tipo de galaxia enana puede tener mucho en común con el inicio del Universo, cuando habrían sido más abundantes las nubes de gas prístino. El descubrimiento abre una nueva ventana al proceso de formación estelar en gases primordiales no enriquecidos con elementos pesados.
"La siguiente fase es seguir estos objetos con espectroscopía y fotografía profunda desde la Tierra", dijo Barry Madore, astrónomo de Carnegie, coautor del artículo y co-investigador de la misión GALEX. "Hay prevista una observación desde el telescopio Baade de Carnegie de 6,5 metros para esta primavera boreal".
El artículo aparece en la edición del 19 de febrero de 2009 de la revista Nature.
(jg) (mg) Más información en: Noticias Relacionadas:Galaxias infantes pequeñas e hiperactivasNuevas técnicas de visualización permiten entender mejor la formación estelar Nueva imagen muestra el poder remix visual Estallidos de formación de estrellas |
Agregar a
Favoritos
Suscripción
a Boletín Semanal |
COPYRIGHT
(c) 2009 Instituto Copérnico. Todos los derechos reservados. Argentina.
Las notas firmadas son de exclusiva responsabilidad de los autores. Se permite
la reproducción con fines educativos mencionando las fuentes.