|
|||||||||||
Astronomía desde el Hemisferio Sur para todos |
jueves 02 de septiembre de 2010 | ||||||||||
|
Tiempo de Lectura: 2:25 min 3 de diciembre de 2008 Venus revive en las longitudes de onda invisible para el ojo humano
De un color amarillo pálido para el ojo humano, el planeta gemelo de la Tierra se anima en el ultravioleta y el infrarrojo. Nuevas imágenes tomadas por instrumentos a bordo de Venus Express de la ESA proporcionan información sobre la atmósfera turbulenta del vecino planeta.
Usando Venus Express, es posible comparar cómo luce el planeta en diferentes longitudes de onda, dando a los científicos una herramienta poderosa para estudiar las condiciones físicas y dinámicas de la atmósfera del planeta.
Observándolo en ultravioleta, Venus muestra numerosas características de alto contraste. La causa es la distribución no homogénea de una misteriosa química en la atmósfera que absorbe la luz ultravioleta, creando zonas brillantes y oscuras.
El ultravioleta revela la estructura de las nubes y las condiciones dinámicas en la atmósfera, mientras que el infrarrojo proporciona información sobre la temperatura y altitud de topes de nubes.
Con información de Venus Express, los científicos han aprendido que las áreas ecuatoriales en Venus que aparecen oscuras en la luz ultravioleta son regiones de temperatura relativamente alta, donde la convección intensa trae material oscuro desde alturas más bajas. En contraste, las regiones brillantes en latitudes medias son áreas donde la temperatura en la atmósfera disminuye con la profundidad.
La temperatura alcanza un mínimo en los topes de las nubes anulando la mezcla vertical. Esta corona de aire frío, apodada el "collar frío", aparece como una franja brillante en las imágenes en ultravioleta.
Las observaciones en infrarrojo han sido utilizadas para hacer un mapa de la altitud de los topes de nubes. Sorprendentemente, las nubes en ambas zonas, los trópicos oscuros y las latitudes medias brillantes, están ubicadas aproximadamente a la misma altura, a unos 72 km.
En 60° Sur, los topes de nubes comienzan a hundirse, alcanzando un mínimo de aproximadamente 64 km, y forman un huracán enorme en el polo.
En un mosaico, la imagen infrarroja es revestida sobre una imagen ultravioleta, dándole vida, al ojo del enorme huracán, en el polo Sur del planeta. Su centro está desplazado del polo y toda la estructura mide alrededor de 2000 km, rotando en torno al polo en aproximadamente 2 días y medio.
Este estudio, llevado a cabo por D. Titov y colegas, ha revelado que la temperatura variable y las condiciones dinámicas en los topes de nubes de Venus son la causa del patrón global ultravioleta.
Pero las especies químicas exactas que crean las zonas de alto contraste son aún difíciles de alcanzar y la búsqueda continúa.
(dg) (mg)
Más información en: Noticias Relacionadas:Miden detalladamente los vientos de VenusRevelados nuevos detalles acerca de las nubes de Venus Descubren molécula clave en la atmósfera de Venus Lo claro y lo oscuro de Venus |
Agregar a
Favoritos
Suscripción
a Boletín Semanal |
COPYRIGHT
(c) 2008 Instituto Copérnico. Todos los derechos reservados. Argentina.
Las notas firmadas son de exclusiva responsabilidad de los autores. Se permite
la reproducción con fines educativos mencionando las fuentes.