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Astronomía desde el Hemisferio Sur para todos
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domingo 23 de noviembre de 2014 
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 >> ASTRONOMIA PARA NIÑOS, PADRES Y DOCENTES
 PARA LA ESCUELA Y LA CASA



Por: María Cecilia Scalia


Se desarrollarán actividades para la enseñanza de ciertos temas astronómicos con un enfoque en lo lúdico-práctico que servirá de guía para maestros y/o mayores que deseen enseñar a los más chicos, con la información teórica básica que se necesita.


Imágenes superiores: Educando en el hogar y en el patio de la escuela.(Imágenes Silvia Smith).

 

Introducción

Es tarea difícil entusiasmar a un grupo numeroso o no tan numeroso a tomar la iniciativa de leer acerca de un tema específico.
Cuando la consigna número uno es que el grupo aprenda dicho tema, se cae en la dificultad de ver cómo puede hacerse, para esto, el maestro o profesor recurre a herramientas didácticas que facilitan la tarea.
¿Qué herramientas podemos usar para guiar un grupo al resultado esperado? ¿Qué es lo que más nos gusta hacer cuando somos chicos?
Éste es nuestro desafío: presentar actividades en las que, a través del juego y la observación, los chicos vayan construyendo el conocimiento a través de pasos guiados por un mayor. La mayoría de los temas que leemos en astronomía son observables cuando miramos hacia el cielo y nos ayuda y divierte mucho a entenderlos aún cuando no tengamos más instrumentos que nuestros propios ojos.
Los invitamos a través de estas prácticas-actividades a ser testigos de muchos fenómenos de la naturaleza que suelen pasar desapercibidos.

Guía: Los puntos cardinales, la posición del Sol y la duración del día

Proponemos hacer la distinción de los puntos cardinales observando el movimiento del Sol a lo largo del día.

¿Se anima Ud a salir al patio con sus alumnos y/o hijos para aprender los puntos cardinales con el Sol?

Fundamentación:

Ésta es una actividad no sólo resulta sencilla sino que además de aprender los puntos cardinales, se incentiva de un modo práctico la Observación del cielo a un nivel en el que, sin detallarlo, se está fijando una de las pautas más importantes de método científico: la observación.
Este método que proponemos para la enseñanza de este tema, incentiva e introduce nuevos conocimientos y nuevos interrogantes a cerca del movimiento de los astros en el cielo.

Introducción a la actividad

Si pudiéramos mirar al pasado, veríamos cómo es que nuestra sociedad llegó a la organización que tiene hoy en día, estructurándose en principio, por los fenómenos astronómicos naturales observados desde la Tierra. En primer lugar, el día y la noche. Cuando se observó con más detalle se encontró relación entre las posiciones del Sol y las constelaciones, respecto al comienzo las estaciones y por tanto, cuándo tenían que sembrar, cuándo se aproximaban épocas de sequía, etc.
Una de las aplicaciones prácticas más importantes que tuvo en la época en que nuestros antepasados comenzaron a navegar en aguas desconocidas o comenzaron a viajar largas distancias en la Tierra, fue la de ubicar los puntos cardinales de día y de noche.

A través de ciertos parámetros o fenómenos observados en el cielo, uno puede inferir otros para ubicarse en la Tierra, de esto nacen las medidas en latitud, longitud, tiempo y también dio lugar, junto con herramientas tecnológicas a los sistemas de posicionamiento global, hoy en día tan usados: los GPS.
Pero antes, nos concentraremos en lo más básico y fundamental.

Desarrollo:

¿Por qué vemos que se mueve el Sol a lo largo del día? ¿Es el Sol el que se mueve?
En realidad lo que estamos observando es un reflejo del movimiento de rotación terrestre, la Tierra girando sobre su eje, lo que llamamos “movimiento diurno”.
Durante muchísimo tiempo el hombre pensó que el cielo y todo lo que en él vemos, giraba alrededor de la Tierra.
Uno de los primeros en proponer algo distinto fue Heráclides Póntico (s. IV aC) discípulo de Platón, que sostuvo que nuestro planeta giraba en torno a su eje.
Pero no fue formalmente así hasta que se aceptó por la comunidad científica el Modelo Heliocéntrico de Copérnico, comprobado a través de los cálculos de Kepler con las observaciones de Tycho Brahe que propone que todos los planetas giran alrededor del Sol y que la Tierra y todos los demás cuerpos presentan un movimiento de rotación. Este último hecho fue comprobado experimentalmente en 1851 a través del comportamiento de un péndulo (péndulo de Foucault).
La rotación terrestre a primera impresión no es tan evidente ya que al estar parados en la Tierra y no “sentir” su movimiento (la Tierra es como un vehículo muy suave que viaja sin producir una aceleración que nos haga notar su movimiento), el efecto de la rotación que observamos es que todo el cielo (y lo que hay en él) se mueve de forma uniforme conforme pasa el tiempo. Por lo tanto veremos cómo, a lo largo del día, el Sol se mueve y, por la noche cómo las estrellas se mueven.


Una vez ubicados en el patio de la escuela (o de su casa), nos preguntamos para dónde apunta nuestra sombra en el suelo y hacemos notar que apunta en dirección contraria al punto cardinal en que está el Sol y que por lo tanto, una vez que ubicamos una sombra el Sol estará en la dirección opuesta.
Nos preguntaremos luego cosas que nos guíen a saber por dónde sale el Sol. Suele ser de mucha utilidad para este fin comenzar por preguntar cuál es primer (o la última) pared (ya sea de la escuela o de la casa) en iluminarse en el día y relacionarlo con la dirección de una calle por ejemplo.
Seguramente, los chicos que asisten en el turno mañana, les será fácil indicar una dirección.
Ante las variadas respuestas, es el maestro quien debe llegar al acuerdo con sus alumnos que la dirección correcta es la que corresponde al punto cardinal Este.

Si sabemos reconocer al menos uno de los puntos cardinales, los demás pueden ubicarse fácilmente de la siguiente forma: apuntamos con la mano derecha hacia el este de modo que, al extender los brazos, veremos cómo el izquierdo nos queda apuntando hacia el oeste, nuestros ojos miran al Norte y quedamos de espaldas al Sur.

Imagen superior: Imagen ilustrativa de niño parado sobre el planeta Tierra, más precisamente sobre el centro de la República Argentina, observando hacia el Norte al mediodía, como vemos sus brazos extendidos señalan el izquierdo el Oeste y el derecho el Este, su sombra, se prolonga hacia el Sur. (Diseño de imagen Silvia Smith).

Nos preguntaremos luego, qué recorrido hace el Sol en el cielo, por dónde pasa hasta que se oculta y por dónde se oculta.

Desde que sale, hasta que se pone por el punto cardinal Oeste, el Sol hace su recorrido por el cielo iluminándonos en el transcurso.
Según el hemisferio en que nos encontremos y, más precisamente el punto (latitud) del planeta en el que nos hallamos situados, ese camino que recorre el Sol en el cielo, estará relacionado con uno de los puntos cardinales. Aproximadamente al medio día:

• Si estamos al Sur del Trópico de Capricornio veremos que pasará preferencialmente hacia el punto cardinal Norte.
• Si estamos ubicados al Norte del Trópico de Cáncer veremos que pasará preferencialmente hacia el punto cardinal Sur.
• Si nos ubicamos entre los trópicos, la inclinación preferencial, se dará hacia a un punto, hacia el otro o simplemente pasará justo sobre nuestra cabeza, dependiendo la época del año.

Ya sabemos entonces que el Sol sale por el Este y se oculta por el Oeste. También se preguntará si siempre está a la misma altura respecto del horizonte.
La consigna ahora es invitar a quienes quieran del grupo, a dibujar con un dedo en el cielo cómo piensan ellos que el Sol se mueve a lo largo del día.

Como ya saben ubicar los puntos cardinales, el experimento o tarea para la casa, será que, al medio día, anoten hacia qué punto cardinal apunta su sombra. Como ya habíamos visto que el Sol está en la dirección contraria, sabrán si éste pasa preferencialmente por el norte o por el Sur.

Cuando hagan la puesta en común, según en qué país (latitud para ser más precisos) habiten, llegarán a la conclusión que el Sol se mueve en el cielo, como se ve en la siguiente animación (o imagen).
IMAGEN

¿Cómo nos damos cuenta que ya pasó un día? ¿Qué se observa en el cielo que podamos usar para decir que pasó un día exactamente?
Como sabemos las medidas de tiempo están relacionadas con las posiciones de los astros en el cielo, en particular, el día y noche lo notamos por la presencia o no del Sol.

¿Por qué medimos los días en 24hs y no en 20hs, 25hs o 30hs?
Por ejemplo, si observamos al medio día, en 24hs observaremos al Sol en la misma posición que lo observamos 24hs antes y que lo observaremos 24hs después. Esa es la razón. Lo único que varía de esta posición es la altura sobre el horizonte que cambia a lo largo del año: está más bajo en invierno y más alto en verano.
Si bien nuestro planeta en rotar sobre su propio eje tarda aproximadamente 23:56hs, medimos el día en 24hs porque se tiene en cuenta también el movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol.

Si la Tierra no se trasladara, veríamos al Sol, en la misma posición que lo observamos en este momento, 23:56hs después. Pero como también se traslada, necesita unos 4 minutos más para ver al Sol en la misma posición.
VER IMAGEN

Para comprobar con los chicos que, en 24hs observaremos el Sol en la misma posición, podemos usar alguna guía de referencia. Si usamos un mástil, un árbol o algún edificio o casa cercana, deberemos hacer una marca en suelo (también de referencia).

Como ejemplo tomaremos como referencia el mástil de la bandera. Nos paramos de modo que el mástil nos tape el Sol y anotamos la hora (por ejemplo las 12hs). Al otro día a las 12hs hacemos lo mismo. Veremos que el Sol está en la misma posición, o sea, tapado por el mástil.
Queda un interrogante ¿podremos hacer lo mismo con las estrellas? ¿en 24hs veremos la estrella en el mismo lugar? Investigar.


 

 
 
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