Galileo Galilei, a 400 años de la creación del telescopio

 

Por:Silvia Smith

Nota preliminar

El 20 de diciembre de 2007, las Naciones Unidas (UN) en su 62 Asamblea General proclamaron 2009 el Año Internacional de la Astronomía. La resolución fue presentada por Italia, patria de Galileo Galilei. El Año Internacional de la Astronomía 2009 es una iniciativa de la Unión Astronómica Internacional y de UNESCO. La celebración coincide con el cuarto centenario de las primeras observaciones del espacio efectuadas por Galileo Galilei con un telescopio.
Para más datos al respecto, entrar a la página de la AIA2009:

Nodo Argentino: http://www.astronomia2009.org.ar/



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Imagen superior: Dibujo a lápiz de Galileo Galilei (Obra grafito sobre papel Silvia Smith).

Introducción

Todos recordamos a Galileo Galilei cuando escuchamos la palabra "telescopio" (del griego "ver lejos"), sin embargo, no fue él quien descubrió que a través de dos lentes a una determinada distancia se podían observar objetos lejanos como si estuviesen cerca, pero sí fue él, quien tuvo la idea de dirigirlo al cielo.

El uso de lentes por el hombre, se remonta a 2000 años a.C., fueron desenterradas en Creta algunas muy primitivamente labradas. La llegada de los lentes a Europa se produjo alrededor del año 1200 de nuestra época. Roger Bacon (1220-1292) utilizó lentes para aumentar las letras y así facilitar la lectura. El filósofo y político romano, Lucio Anneo Séneca el Joven, en el año 63, describe el fenómeno por el que las letras se ven de mayor tamaño y con mayor claridad cuando se observan a través de una bola de vidrio llena de agua. Plinio el Viejo, menciona el efecto de lupa que producen estas "bolas de zapatero". Plinio es el único que describe el uso de una lente con fines ópticos, cuando explica que el emperador Nerón, que era miope, contemplaba las luchas de gladiadores a través de una esmeralda aparentemente tallada. Ninguno de ellos sabía en realidad, qué sucedía con la luz, es Bacon quien sugiere la utilización de las lentes para mejorar la visión.

Imagen superior: Primer pintura conocida donde se muestra una persona utilizando gafas. obra del artista Tomaso da Modena (Image Chiesa Domenicana di S. Nicolo).

Antes del año 1291, el vidrio era habitualmente coloreado. Fue en Venecia donde se logró desarrollar la técnica de añadir materiales decolorantes al vidrio, consiguiéndose por vez primera un vidrio razonablemente transparente.

Pero la historia tiene sus contradicciones, si investigamos un poco más. Esto nos da como resultado que, los chinos tenían el conocimiento de la fabricación de espejos en el siglo VII a.C., poseían ya una gran experiencia en óptica en el siglo V a.C. , usaban gafas en el siglo XV. Mo-Ti ( Filósofo chino, siglo V a.C.) constató la formación de una imagen, invertida, en una pantalla a través de un orificio. se percató de que los objetos reflejan la luz en todas las direcciones, y que los rayos procedentes de un objeto, cuando pasan a través de un orificio, producen una imagen invertida en una pantalla.

Ahora volvamos a la historia que proporciona por primera vez un telescopio de tipo refractor al hombre. Así llegamos a Lippershey (1570-1619), anteojero holandés que arma el primer primitivo y pequeño telescopio, en realidad, la palabra "telescopio" se utiliza para nombrar a este instrumento a partir del año 1650. Pero sigamos el hilo de la historia de cómo llega Galileo a él y lo apunta por primera vez al cielo...


La infancia de Galileo

Galileo Galilei (1564-1642) nació en Pisa, Italia, la familia Galilei, pertenecía antiguamente, a la nobleza florentina, pero las penurias económicas habían decrecido la fortuna familiar. Recibió su primera educación en su hogar a cargo de su padre Vincenzo, el cual era mercader de telas, compositor musical profesional, tañedor de laúd y autor de libros sobre música.
Su madre, fue Giulia Ammannati, solo se conservan de ella, algunas cartas. Del matrimonio nacieron siete hijos, de los cuales, Galileo era el primogénito, nacido el 15 de febrero de 1564.

La historia cuenta la dureza del carácter de su padre y el malo de su madre, así que es de suponer, que su niñez no fue un lecho de rosas. El solo hecho de a tan temprana edad ser enviado a un monasterio a estudiar, ya nos da una pista de cuán dura y falta de afectos familiares tiene que haber sido, posiblemente esto, es lo que marcó su carácter poco afectivo y muchas veces duro, altanero. No se le recuerda como hombre de familia ni como buen padre, sí, como hombre estudioso y reflexivo para las ciencias.

Galileo en su vejez, no tuvo recuerdos afectuosos ni para con su infancia ni para con sus progenitores, su padre, es recordado como un hombre sumamente autoritario y su madre, de la cual se recuerdan pocas cosas y solo se conocen algunas cartas, el recuerdo más sobresaliente que se tiene de ella, era su mal carácter.

Cuando tenía apenas diez años, fue enviado a un monasterio de Vallombroso, donde aprendió latín, griego, filosofía, lógica y también es probable que ciencia aristotélica. En esos años, manifestó su deseo de hacerse monje, algo muy lejos de las expectativas que guardaba su padre para él. Fue entonces que lo sacó del monasterio.

La cosmología de los antiguos griegos y el sistema aristotélico, un desafío para Galileo

Tales de Mileto (624-546 a. C.) científico griego, afirmaba que la Tierra era plana, una especie de isla rodeada por agua en forma infinita. Anaximandro (610-547 a. C.) estaba en desacuerdo con esta idea, según él, la Tierra era cilíndrica, curvada en la cara superior y rodeada por una esfera hueca que contenía las estrellas. Fue la noción de esfera la que perduró por más de dos mil años en la antigua cosmología. Pero claro, el cielo estaba colmado de objetos celestes y se debía justificar cómo se encontraban los mismos allí, así que pasamos a la idea de que los objetos celestes, eran contenidos en esferas de cristal que los mantenían en su sitio, ahora, otro problema perturbaba a los antiguos científicos, ¿cómo explicar los movimientos de esos cuerpos errantes que eran los planetas? esto no encajaba bien, así que la esfera considerada por Anaximandro se multiplicó.

Es al matemático Pitágoras (582-497 a. C.) o a sus discípulos a quien se atribuye el concepto de la Tierra redonda, a esto, agregó esferas para el Sol, la Luna y los planetas.

Así seguimos hasta que en el siglo IV a. C. Eudoxo, quien era discípulo de Platón, aumentó estas esferas a 26 que rotaban unas dentro de otras, ya las cosas se complicaban en demasía, no obstante, Calipto que era discípulo de Eudoxo, aumentó el número de estas esferas a...34.

Las cosas no terminan allí por supuesto, ya en este punto, llegamos al famoso Aristóteles (384-322 a. C.), quien fuera discípulo de Platón. Según Aristóteles, la Tierra era un cuerpo imperfecto que se encontraba en constantes cambios mientras que los demás cuerpos celestes eran eternos y sin mácula, así corrigió el modelo para incluir...54 esferas cristalinas y no en forma metafórica sino, como reales.

Es este sistema, el aristotélico el que prevalece entre todos ellos, basado en que los planetas orbitaban la Tierra y que dichas órbitas eran circulares. Pero llegó Hiparco (190-120 a. C.) y redujo este número de esferas a siete, para el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, a esto, agregó esferas menores para justificar los movimientos planetarios a las que se llamaron epiciclos, éstas, se separaban de la órbita principal por medio de lazos. Las esferas mayores, fueron llamadas deferentes y giraban alrededor de un punto imaginario que a su vez giraba alrededor de la Tierra. ¿Porqué inventaron los epiciclos? para justificar los movimientos de retroceso de los planetas, los cuales parecían en un momento detenerse en un punto y retroceder.

Este era un sistema sumamente complicado y que le habrá provocado más de un dolor de cabeza a los antiguos astrónomos. Aristarco de Samos, dos siglos después, calculó que el Sol era más grande que la Tierra concluyendo que la misma debería orbitar alrededor del Sol, pero esta idea no cuajó, se discutió durante siglos para ser luego rechazada.

En este punto, llegamos a Ptolomeo, el que entre los años 140 y 149 propuso un modelo de universo (muy similar al de Hiparco) el cual describe en una inmensa obra de treinta y nueve volúmenes conocida como "El Magite" o el Almagesto en árabe. Esta concepción del universo geocéntrico, que tenía a la Tierra como centro de todo con el Sol girando a su alrededor, se extendió por 1400 años.

Los nuevos aires llegan recién a la muerte del gran Nicolás Copérnico (1473-1543), cuya obra De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de los orbes celestes) pone sobre la mesa el concepto de que el Sol y no la Tierra, es el centro del universo, así comienza lo que llamamos "la revolución copernicana".

Toda esta introducción, es necesaria para comprender con qué se encontraba Galileo, cuales eran los conceptos que se manejaban en su tiempo, tiempo en que hacía su apogeo la persecusión a ideas que no fueran aquellas que consideraba convenientes la Iglesia Católica que por ese entonces, aterraba a los científicos con la Santa Inquisición, no era para menos, cualquier idea "inconveniente" podía ser objeto de torturas o de condena a la hoguera.

La juventud de Galileo y su vocación

En plena juventud, a los diecisiete años, en el año 1581 su padre inscribe a Galileo en la Universidad de Pisa para que siguiera estudios de medicina, de este modo comienza a estudiar esta ciencia.

Pero dos acontecimientos fueron los que hicieron al joven Galileo apartarse de este camino para gran disgusto de su padre, que tenía cifradas sus esperanzas de una vida más holgada económicamente en su primogénito.

El primero de estos acontecimientos, sucedió en el año 1583 cuando asistía a una lección de geometría del matemático Ostilio Ricci, el cual, era amigo de la familia. Quedó absolutamente fascinado con el maestro, esto lo llevó a tomar clases particulares con él, que ocultó a su padre el mayor tiempo que le fue posible. Cuando su padre se enteró, le dio su permiso para continuar con las mismas siempre y cuando no perturbaran los avances en sus estudios de medicina.

El segundo acontecimiento de importancia decisiva para la inclinación de Galileo hacia otra rama de la ciencia que no era la medicina, sucedió mientras concurría a misa y observó el balanceo de una lámpara, su curiosidad lo llevó a cronometrar las oscilaciones con su pulso, así se dio cuenta que tanto si eran grandes como pequeñas, cada oscilación ocupaba el mismo número de pulsaciones (podemos hacer el experimento y comprobaremos que es así). Como tenía cierta inclinación hacia el comercio, vio en esto la oportunidad de crear un instrumento para tomar el pulso, el pulsilogium, el mismo tuvo un éxito inmediato entre aquellos que practicaban la medicina. Pero el joven Galileo para ese entonces, ya había renunciado a seguir sus estudios de medicina.

Imagen superior: Lámpara que pende en la catedral de Pisa que generó la curiosidad de Galileo. (Imagen dominio público).

Abandonada la universidad, comienza en Florencia nuevos estudios por su propia cuenta, así aborda el estudio de las matemáticas, filosofía, música y literatura, es por este tiempo que comienza a dedicarse a dar clases particulares para mantenerse.

En el año 1589 fue nombrado profesor de matemáticas en la Universidad de Pisa. Tuvo una gran popularidad entre el estudiantado debido a su carácter rebelde que no quería atenerse a ciertas reglas académicas (se negaba a usar la tradicional toga de los maestros).

Fue también en Pisa donde comienza a estudiar las máximas de Aristóteles, las cuales eran aceptadas pero eran incorrectas como ya hemos comentado más arriba. Aquí es donde la historia dice que Galileo arroja dos objetos desde la Torre inclinada de Pisa, pero el hecho no es comprobable, sí midió la aceleración de las balas rodando por planos inclinados y descubrió que el peso de los objetos no tiene nada que ver con la velocidad con la que caen.

Terminado su contrato con la Universidad de Pisa, obtuvo un puesto en la Universidad de Padua, de la República de Venecia con una sustancial mejora económica.
Fue un profesor ameno, a pesar de que no creía en la concepción del universo de Ptolomeo, daba clases sobre este sistema aceptado por ese entonces.

Imagen superior: Plaza de San Marco en Venecia, todo parece estar como era en aquel entonces, los pasadizos, los puentes, las escalitas y la extraordinaria plaza, solo la gente cambia el panorama. (Imagen S. Smith).

Dado su carácter no muy bueno, cuando Johannes Kepler le envió un ejemplar de su libro Mysterium cosmographicum, Galileo ni siquiera se dignó a leerlo. Le escribió una carta a Kepler que demuestra una de las facetas de su carácter, que no habla muy bien de él, en ella ponía de manifiesto que creía desde hacía muchos años que la Tierra giraba alrededor del Sol, allí comenta su temor de exponer sus ideas públicamente: “No me he atrevido a publicarlo, por temor a encontrar el mismo destino que nuestro maestro Copérnico, quien, aun habiendo ganado fama inmortal entre unos pocos, entre la gran mayoría sólo parece merecer abucheos y escarnio; tan grande es el número de necios. Yo me atrevería a dar a conocer mis especulaciones si hubiera muchas personas como vos; pero, puesto que no las hay, siento horror a hacer algo de ese estilo.” Kepler era un hombre de pensamiento abierto y respondió reprendiendo a Galileo por guardar sus ideas, comentando entre sus consideraciones, la gran inteligencia y saber de Galileo. Galileo, quien a su vez, tal vez celoso de los conocimientos de Kepler, ignoró durante años al mismo, su actitud ha sido históricamente reprochada.

El primer telescopio, la primera visión de un Universo desconocido

Corría el año 1609, cuando Galileo se entera del descubrimiento de un holandés un año antes, en el 1608, Hans Lippershey, fabricante de lentes, inventó el primer telescopio.
El descubrimiento parece ser que se produjo accidentalmente, Hans Lippershey (1570-1619), que era un anteojero holandés, tenía un aprendiz que jugueteando con lentes descubrió que si sostenía dos lentes delante de sus ojos a una cierta distancia una de la otra y observaba a través de ellas, veía el campanario de una iglesia que se encontraba alejada, como si estuviese mucho más cerca, con la particularidad que la imagen se veía invertida. Le contó a su empleador la curiosidad y Lippershey se percató de inmediato de la importancia del descubrimiento. Montó las lentes en un tubo a una distancia adecuada entre sí y así logró el primer telescopio primitivo. Los rumores sobre este descubrimiento se corrieron rápidamente, es así, que un año después Galileo toma conocimiento del mismo y arma su propio telescopio, pero a diferencia de Lippershey que lo comprendió como instrumento para fines terrestres, Galileo, lo apuntó al cielo.

No obstante, antes de esto, Galileo escribe una carta a Leonardo Donato, Dux de Venecia, el 24 de agosto de 1609, antes de hacer un uso puramente astronómico del telescopio, ofreciendo el instrumento con fines comerciales y militares, considerando el inestimable valor de "ver sin ser visto" pues con este anteojo, se podía observar un objeto a nueve millas como si el mismo se encontrase a tan solo una milla, mostrándolo como un objeto muy provechoso para el comercio marítimo ya que verían los barcos que transportaban determinadas mercaderías al menos dos horas o más antes de ser vistos a simple vista, igualmente valioso, para detectar embarcaciones enemigas antes de que ellos lo detectaran a uno. No menciona en dicha correspondencia absolutamente nada sobre la teoría de las refracciones. Es meses después que hace sus primeras observaciones astronómicas.

El telescopio que utilizaba Galileo se componía de un tubo de 1500 mm.a 2000 mm. , tenía un objetivo plano-convexo y la parte que se correspondía con el ocular era un plano cóncavo que se encontraba dentro de un pequeño tubo que le permitía ajustarlo para hacer enfoque. Con este primer telescopio, obtenía entre 15 y 20 aumentos. Como ya hemos comentado, los cristales en esta época distaban mucho de ser de una pura transparencia, tenían un alto contenido de hierro que enturbiaba la visión, además, el tallado de la óptica tenía cierta perfección en el centro pero sus bordes le daban al observador fuertes aberraciones, lo que hacía que solo el centro fuera válido para la observación, en conclusión, el campo de visión era muy pequeño. Recién en las postrimerías de la vida de Galileo, la ciencia del tallado de las ópticas, obtiene aparte de una gran mejoría en el tallado, una importante cantidad de aumentos (100 aumentos), esto debido a las investigaciones de Christian Huygens (1629-1695), astrónomo y físico neerlandés, pero el campo de observación que se lograba, seguía siendo pobre.

Imagen superior: Telescopio de Galileo Galilei (Imagen de uso libre).

Cuando Galileo observó la Vía Láctea, detectó que la misma estaba compuesta por una inmensa cantidad de estrellas, hacia donde observase con su instrumento que le proporcionaba pocos aumentos (llegó a obtener 30 aumentos), observaba estrellas y más estrellas que no eran visibles a simple vista. Es de imaginar, el sentimiento que tiene que haberlo embargado al observar tanta grandeza ¿cuáles habrán sido sus pensamientos en ése momento? tal vez, una mezcla de admiración, emoción y sentimiento de pequeñez ante la magnitud del Universo que se mostraba antes sus ojos.

Galileo también observó la Luna, describió y dibujó su superficie percibiendo que la misma tenía montañas, cráteres y llanuras, Siempre se endilgó a Galileo Galilei la terminología "mares" para definir las planicies lunares. En "Diálogo sobre los sistemas máximos" en la Jornada I, Galileo niega que haya mares en la Luna, identificando las manchas como llanuras, jamás, como mares.


Imagen superior: Dibujo de Galileo de la Luna en diferentes momentos, indicando sus cráteres, elevaciones y llanuras.

Observó también a los planetas, descubriendo en 1610 cuatro objetos algo difusos en las cercanías del planeta Júpiter, los que hoy conocemos como los cuatro satélites galileanos de Júpiter, observó al planeta Saturno pero no alcanzó a interpretar sus anillos.

Galileo llamó a los satélites ”estrellas mediceas” con la idea de ganarse el apoyo de Cosme II (1590-1621) de la familia Médici, quien en 1609 se había convertido en gran duque de Toscana (estado italiano cuya capital era Florencia). Fue Simon Marius, astrónomo alemán (1570-16249) quien observó después que Galileo los satélites, quien les dio los nombres con los que hoy los conocemos en orden creciente de distancia respecto de Júpiter, Io, Europa, Ganimedes y Calisto, individuos todos ellos estrechamente vinculados a Júpiter (Zeus) en la mitología griega. También comenzó a observar al planeta Venus en 1610, observó que este planeta presentaba fases al igual que nuestra Luna.

Imagen superior: Escultura del Dux Cosme II en Florencia. (Imagen Silvia Smith).

Otro de los descubrimientos de Galileo, fueron las manchas solares, este descubrimiento provocó rechazo en los círculos religiosos dado que decían que el Sol era un símbolo de Dios y consideraban que debía ser absolutamente perfecto. También durante 1610, Galileo invitó a observar a través del telescopio a un grupo de clérigos, algunos se negaron a mirar y otros fueron despectivos, pero cuando le mostró el pequeño instrumento al Dux y al Senado de Venecia, éstos apreciaron sus posibilidades comerciales y militares dado que permitía ver acercarse los barcos dos horas antes que pudiesen ser vistos a simple vista.

A partir de sus observaciones, publica su libro "Sidereus nuncius" (el mensajero sideral), por este medio, dio a conocer hechos asombrosos acerca del Universo. La publicación del Mensajero Sideral llevó a la fama a Galileo en su tiempo, mucha gente trató de desacreditar sus descubrimientos. Kepler, fue un gran defensor de los mismos, así escribió como respuesta al libro de Galileo, “Conversación con el Mensajero Sideral”, en el que hizo una fuerte defensa de los descubrimientos de Galileo. No obstante esto, cuando Kepler le solicitó a Galileo le enviara un telescopio porque en Praga no había las lentes que necesitaba, Galileo se lo negó, pese a que sí se les envió a otras personas los telescopios que había diseñado (una de estas personas tuvo la gentileza de brindárselo a Kepler para que hiciera sus observaciones).


Galileo y su familia

Unos meses después, Galileo se traslada de Padua a Florencia, dejando a su compañera Marina Gamba y a su hijo de cuatro años, pero se llevó con el a sus hijas Livia de nueve años y Virginia de diez. Pronto cansado de la responsabilidad que ello representaba, envió a sus hijas a un convento donde más tarde se hicieron monjas. Su hija Virginia, al tomar los hábitos cambió su nombre por el de hermana María Celeste, perdonando a su padre y acompañándolo en sus últimos días. En cambio, su hija Livia, quien se llamó hermana Arcángela, jamás pudo perdonarlo.

Imagen superior: Escultura de Galileo Galilei en la Galeria Los Uffizi en Florencia. (Imagen Silvia Smith).

El pensamiento galileano y la Santa Inquisición

Galileo, recibió permiso en Florencia para marchar a Roma y presentar sus teorías ante el papa Pablo V y al colegio cardenalicio, tuvo éxito en su visita, al menos en apariencia. Galileo confiaba en que la razón triunfaría, que se dejaría de lado la visión que se tenía de un sistema geocéntrico (donde se decía que la Tierra era el centro y todo lo demás giraba en torno a ella) por un sistema heliocéntrico como predicaba Nicolás Copérnico.

Pero contra los pronósticos de Galileo, en el año 1615, el Santo Oficio puso el "De revulutionisbus orbium coelestium" del astrónomo polaco Nicolás Copérnico, entre los libros prohibidos y ordenó a Galileo que no siguiera defendiendo a Copérnico de lo contrario sería encarcelado.

Al morir Pablo V y asumir como papa su amigo Mafeo Barberini (convertido en el papa Urbano VIII), pensó que todo cambiaría, cosa errada, ya que una vez en el poder, Barberini, confirmó el edicto en el año 1616. Galileo seguía convencido que Barberini lo defendería, esto lo alentó a escribir el libro “Diálogos sobre los dos máximos sistemas del mundo”, en 1632, el libro fue prohibido y al año siguiente Galileo fue procesado por la Santa Inquisición, fue durante este proceso que Galileo ante el peligro cierto de perder su vida, se desdijo de sus dichos, negando así que el Sol fuera el centro y renegando del sistema copernicano. Igualmente, Galileo fue condenado a prisión, pero el papa redujo el castigo del astrónomo a arresto domiciliario.


Imagen superior: Villa donde pasó sus últimos años Galileo en Arcetri, cerca de Florencia. (Image Institute for the study of Western Civilization).

Lo que la Ciencia le debe a Galileo

Galileo presentó una nueva cosmografía física y una nueva ciencia del movimeinto local, derrotó los antiguos conceptos sobre los movimientos celestes, es el padre de la Astronomía moderna. La física y las matemáticas sufrieron un cambio de timón formidable al demostrar que todo movimiento natural es circular y que, el movimiento común a dos cuerpos no puede ser observado desde ninguno de ellos, de este modo, estableció que existe una relatividad de observación del movimiento, o sea, que dicho movimiento sólo puede percibirse desde otro cuerpo.

Llevó a la comprensión de la constitución de la materia, las propiedades en relacion a su peso y a la gravedad así como los medios en los cuales los cuerpos se mueven, sean estos gaseosos, líquidos, superficies o el vacío. Se han llevado a cabo en el espacio en nuestra era, las pruebas que demuestran la certeza de sus conocimientos.

Galileo pasó el resto de su vida confinado en su villa en Arcetri, cercana a Florencia. Su hija, la hermana Sor Celeste fue quien lo cuidó hasta su muerte. Durante la última etapa de su vida, Galileo se quedó ciego, es posible que a consecuencia de observar el Sol sin la debida protección, no obstante, esto no parece posible dado que pasaron muchos años desde que había realizado sus observaciones solares, las cuales, al no tener filtros porque no se utilizaban ni se conocían, debían haber sido hechas por proyección, es posible que la pérdida de su visión, se debiera a razones de edad y alguna enfermedad, no olvidemos que llegar a los 78 años de edad, que era la edad de Galileo al fallecer, no era muy común, era realmente una muy avanzada edad para la época.

Imagen superior: La hija de Galileo, quien tomó el nombre de Sor María Celeste y lo cuidó en su ancianidad. (image domain free).

Conclusiones

A pesar de todas las contradicciones y controversias que pueda presentar la agitada vida pública y privada de Galileo, lo más importante es el legado que nos ha dejado, la importancia de sus descubrimientos, que basados en otras investigaciones de otros grandes que hicieron la historia, nos mostró su perseverancia en la investigación, muchos de sus descubrimientos no fueron empíricos, solo teóricos, pero la práctica llevada a cabo a posteriori, demostró la grandeza de su visión. No importa que no haya sido él quien inventó el telescopio, tampoco es importante si realmente fue el anteojero holandés quien armó por casualidad el instrumento, cualquiera con muchas lentes ante sí, puede haber jugueteado con las mismas y sorprenderse con la curiosidad de ver los objetos más cercanos y invertidos, pero ninguno de ellos, le dio la importancia que luego tuvo en manos de Galileo, ninguno de ellos apuntó al cielo para luego investigar ésas luminarias que se mostraban ante sus ojos, ninguno de ellos escribió libros sobre descubrimientos como comprender la superficie lunar, que el Sol no era un disco impoluto, que un planeta podía tener pequeños objetos que giraban a su alrededor y que la Tierra, "eppur si muove" (sin embargo, se mueve).

En el siglo XVIII, durante el papado de Benedicto XIV, la Iglesia accede a la publicación del primer volúmen de las obras completas de Galileo. En 1757 fue retirada su obra de entre los libros prohibidos por la Iglesia.

El 31 de octubre de 1992, la Iglesia Católica reconoció públicamente los errores cometidos por el tribunal eclesiástico del Papa Urbano VIII (1623) que juzgó y condenó las enseñanzas de Galileo Galilei. Juan Pablo II consideraba que la memoria cultural de la humanidad estaba manchada por un caso que se esgrimió como símbolo del carácter reaccionario de la Iglesia.

La reivindicación de Galileo, llegó 369 años después de su juzgamiento ante la Santa Inquisición. En el año 2009, se conmemoran los 400 años de la creación del telescopio astronómico por Galileo Galilei, el mundo entero, festeja.

Imagen superior: Tumba de Galileo Galilei en la iglesia de la Santa Croce en Florencia, Italia.(Free documentation license).

Bibliografía

El Universo para Curiosos, autor: Nancy Hathaway, ed. Crítica.
Noticias del planeta Tierra, Galileo Galilei y la revolución científica, autor: Guillermo Boido, ed. A-Z Editora.
Cronología de los descubrimientos, autor: Isaac Asimov, ed. Ariel Ciencia.
Astronomía contemporánea, autor: José Maza, Editorial Universitaria.
Historia de la Ciencia: De San Agustín a Galileo, autor: A. C. Crombie, ed. Alianza Universidad.
Galileo-Kepler, El Mensajero Sideral, ed. Alianza.
Galileo, vida, pensamiento y obra, Colección Grandes Pensadores.
Historia del Telescopio, autor: Isaac Asimov, Alianza Editorial.