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La Gran Catástrofe terráquea

Hace 250 millones de años, una catástrofe mucho mayor que la que mató a los dinosaurios exterminó el 90% de la vida en la Tierra.
Imagen:Imagen artística del meteorito que pudo acabar con los dinosurios hace 65 millones de años.(por el artista Don Davis proporcionada por NASA).

12 Febrero 2002.- El período Pérmico es el último de la era Paleozoica, esta Era, dio comienzo hace 580 millones de años, durando 345 millones de años.
Este período, debe su nombre a Perm, una zona de Rusia donde se encontró una gran cantidad de fósiles pertenecientes al mismo.
En una Tierra cambiante durante este período, había grandes bosques de pinos. Los continentes comezaron a derivar, se secaron los lagos, así fue como en esta época de reptiles, los mismo cambiaron sus costumbres, depositándo los huevos en tierra, ya que las zonas pantanosas, se secaron. Es en este período, cuando ocurre algo que cambia dramáticamente la vida en la Tierra, una gran catástrofe acabó con el 50% de los animales así como las plantas terrestres y más del 80% de los animales que habitaban los mares se extinguieron. ¿Qué sucedió, qué evento pudo haber producido semejante desastre?, esta pregunta que ha desvelado a los cientícos por años, en base a nuevos hallazgos que aportan nuevas evidencias, parece estar en camino hacia una repuesta definitiva.
Esta enorme extinción sin prescedentes, suele confundirse con la conocida desaparición de los dinosaurios, la cual sucedió durante el período Cretáceo-Terciario hace 65 millones de años.
Luann Becker, geóloga de la Universidad de California en Santa Bárbara, dice que quedan pocas evidencias que marquen qué sucedió en este momento de la historia del planeta, debido a los cambios geológicos que se han ido produciendo por la actividad tectónica entre otras cosas, es así, que pocas son las rocas conocidas en diferentes puntos del planeta de ése período, que permitan su estudio.
Bajo el patrocinio de la NASA, un grupo de científicos dirigidos por ésta geologa, han realizado investigaciones en sitios como China, Japón y Hungría donde rocas de este período aún afloran y pueden ser estudiadas.

 

Es entonces, cuando se encuentran las huellas de un asteroide de unos 6 a 12 km de ancho, diríamos tan grande como el Monte Everest. Antes de los estudios efectuados por este equipo de científicos, había cierta reticencia a aceptar que, la extinción había sido repentina, sino, que era achacada a cambios naturales que se habían ido produciendo gradualmente. Luann Becker, dice "La vida desapareció rápidamente en la escala del tiempo geológico, y se requiere de algo catastrófico para que esto ocurra".
La evidencia hallada por el equipo de Becker se puede decir que es contundente.
En la profundidad de las rocas de el período Pérmico-Triásico, se descubrieron moléculas llamadas "fulerenos", con trazas de helio y argón atrapados en su interior. El número inusual de átomos de helio y argón que contenían las moléculas de fulerenos, son más comunes en el espacio que en la Tierra, un objeto como un asteroide o un cometa, pueden haber traído los fulerenos a la Tierra.
Ya en investigaciones realizadas por el mismo equipo, se habían encontrado fulerenos en rocas asociadas a dos grandes desastres, el que extinguió a los dinosaurios hace 65 millones de años, y en el cráter de impacto de Sudbury en Ontario, Canadá, edad que se le calcula en 1.800 millones de años. Este conjunto de investigaciones, permite ofrecer evidencias ciertas de que una roca venida del espacio, chocó con la Tierra, produciendo el desastre ecológico más grande del que se tenga conocimiento.
Estas evidencias, tal vez confirmen que una roca espacial hizo un impacto desvastador, pero, se estima que un conjunto de elementos contribuyó a La Gran Extinción, entre ellos, el vulcanismo. Se considera que una masa de lava gigantesca brotó en lo que hoy se conoce como Siberia, arrasando la tierra dejándola seca y estéril, opacando con ceniza y polvo la atmósfera, produciendo gases y consecuentemente un recalentamiento global.
Estos procesos que ha vivido nuestro planeta, aparecen entonces como accidentes fatales, ahora, ¿Qué probabilidades tenemos que se produzca otro accidente de esta naturaleza externa?, eso, no lo sabemos, escrutar los cielos en busca de Objetos Potencialmente Peligrosos para la Tierra, es un trabajo que debe hacerse sin retaceos, tratando de encontrar la manera de prevenir el choque en un futuro que pueda dejarnos en condiciones similares a las producidas durante la Gran Mortandad.

 

 


Imagen superior: Luann Becker que ha dirigido la investigación sotiene una roca de material de hace 250 millones de años (Reuter).

 


Imagen superior: Un fullereno mantiene atrapado un gas noble (Reuter/University of Washington).

 

 

 
 
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