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En búsqueda de planetas "hermanos" de la Tierra

El descubrimiento de un planeta con atmósfera, alienta la futura búsqueda que se hará con el telescopio Kepler proyectada para el 2006

Imagen: En la ilustración, dentro de la estructura de nuestra galaxia, zona donde se presume existan mundos similares al nuestro, debido a la similitud de las estrellas jóvenes que componen esta zona con nuestro Sol. La Mision Kepler apunta su búsqueda allí. (Ilustración crédito y gentileza: Kepler, A Search for Habitable Planet, NASA).

29 Enero 2002.- El descubrimiento de un planeta con atmósfera, alienta la posibilidad de encontrar vida parecida a la nuestra en planetas extrasolares.
A pesar de la dificultad para observar un planeta extrasolar, estos pueden detectarse por el movimiento ondulatorio que hace la estrella que lo contiene.
En el caso del planeta descubierto con atmósfera, éste se detectó el año pasado utilizando el Telescopio Espacial Hubble, en esta oportunidad, se detectó sodio en la atmósfera de un planeta gigante extraterrestre, el cual orbita alrededor de la estrella HD 209458, ésta, es una estrella de magnitud 7 en la constelación de Pegasus, la misma, se encuentra a 150 años luz de nosotros. Esta estrella, es visible con binoculares sin problemas, el planeta descubierto, claro está, es invisible a nuestros ojos.
Al tomar espectrogramas de la luz emitida por la estrella, notaron que el mismo cambiaba en determinado tiempo, esto se hace aprovechando el comportamiento ondulatorio de la luz, la interferometría puede anular la luz proveniente de una estrella, permitiendo que el telescopio fotografíe a los planetas más tenues que orbitan alrededor de ella. Esto es lo que permitió comprobar la periodicidad en los cambios que se efectuaban, dando así la pauta que

un cuerpo pasaba frente a la estrella con periodicidad, o sea, en forma regular. Cuando se efectuó el análisis del espectro de HD 209458 durante el paso del cuerpo, se detectó un aumento de sodio, es de ahí que se deduce, que la estrella pasa por la atmósfera del planeta.
Lo que se busca, no son planetas gigantes, los que han sido descubiertos hasta ahora, son gigantes gaseosos, se buscan planetas similares al nuestro en tamaño.
La Misión Kepler, fue diseñada para la búsqueda de planetas parecidos al nuestro, determinando la frecuencia con que esto se puede dar, así como determinar la frecuencia y disgribución orbital de planetad en los sistemas múltiples estelares. También dentro de la misión cabe determinar las propiedades de esas estrellas que albergan los sistemas planetarios.
Los planetas del tipo buscado, no son detectables por el Telescopio Espacial Hubble por ser muy pequeños, pero a partir del telescopio Kepler recientemente aprobado por la NASA, todo puede cambiar.
En el año 2006, el Kepler tiene la misión de observar unas 100.000 estrellas cercanas a nuestro planeta. El telescopio Kepler, es lo suficientemente sensible para detectar planetas pequeños como el nuestro, inclusive, como Mercurio.
A través de la interferometría, se espera con la nueva tecnología de la cual estará dotado el Kepler, hallar trazas de vida similares a la nuestra en mundos parecidos, en tamaño y atmósfera.
Más información en:
Ciencia@NASA
TPF Terrestrial Planet Finder


Imagen superior: Mediante observaciones a través del Telescopio Espacial Hubble, los científicos pudieron detectar cuatro pasos del planeta que orbita la estrella HD 209458, buscando evidencias de atmósfera que felizmente fue hallada. (Crédito ilustraciones gentileza NASA).

Apollo 1: El 27 de Enero, se cumplirá un nuevo aniversario del desastre

En la madrugada de ese nefasto día, tres astronautas perdieron su vida en el incendio de la nave.
Imagen: El primero de la izquierda es el astronauta Edward H. White II; al centro, Virgil I. Grissom, el de la derecha, Roger B. Chaffee. (Gentileza NASA).

25 Enero 2002.- El terrible accidente de la Apolo 1, marcó un antes y un después en las misiones lunares.
A 35 años del desastre, vaya nuestro especial recuerdo a quienes perdieron la vida en esta frustrada misión: Los tripulantes Virgil I. Grissom, Edward H. White II y Roger B. Chaffee.
Muchos inconvenientes, averías del simulador de vuelo y problemas en la entrega de la nave generadas por inconvenientes en el sistema de climatización, se fueron sucediendo antes del desenlace faltal, como una premonición de aquello que vendría.
El día 27 de Enero del año 1967, Grissom, White y Chaffee, entraron al interior de la nave, situada en la rampa de lanzamiento, para practicar la cuenta atrás de su futura misión programada para el día 21 de Febrero.
No pocos fueron los inconvenientes en ése día también, los aparatos de medición de oxígeno, por problemas en la detección del mismo, disparaban la alarma maestra constantemente. Más luego, problemas de comunicación entre los astronautas y el centro de control, pusieron una nota más de nerviosismo.

Repentinamente, los instrumentos detectaron un aumento en la entrada de oxígeno a los trajes espaciales de los astronautas, luego, el desastre...
Una chispa encendió en la atmósfera de oxigeno puro, el incendio fue imparable.
Los astronautas, intentaron abrir la escotilla, pero ante la gravedad de la situación, el mecanismo de apertura resultó ser lento.
Los tres, perecieron asfixiados por el intenso humo.
La investigación realizada posteriormente, logró determinar que el fuego se generó cerca de los tubos del traje que llevaba Grissom.
Esta catástrofe, produjo no pocas modificaciones al diseño de la nave Apolo, entre estas, se agregó una salida de emergencia.
El problema que generó el incendio, no se pudo detectar con exactitud, pero este terrible accidente, sirvió para proteger a los astronautas de futuras misiones, de desenlaces similares. La NASA obligó a los subcontratista a efectuar modificaciones no solo en lo que a la salida de emergencia se refiere, sino, que también se modificó la atmósfera de la nave en el área de lanzamiento, la misma fue reemplazada por 60% de oxígeno y 40% de nitrógeno.
Después del incidente de la Apolo 1, la próxima misión se denominó Apolo 4, saltéandose las numeraciones del 1 al 3.

 

 

 
 
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