Astronomía desde el Hemisferio Sur para todos
INICIO
CONTACTESE
domingo 20 de julio de 2008 
Secciones
Servicios
 
Taller
 
Multimedia
 
Consejos
Herramientas
Eventos
Archivos
 
Ayuda
 
 
 >> ARCHIVO
 Archivo Sabías que...

 

SABIAS QUE...

Recopilación de datos curiosos de interés del mundo de la Ciencia

Para ir a archivo de Sabias... anteriores, toca aquí

 

El rey Dungi I y La medición del tiempo a través del Sol y la Luna, el metro y otros

... El rey Dungi I del reino de Ur, ha dejado una profunda huella en el desarrollo de la ciencia. Por el años 2650 a.C, el rey Dungi I, desarrolló un sistema de división sexagesimal del espacio y el tiempo que sirve de ejemplo para la medida de este último durante toda la antigüedad. Se basa en el calendario lunar. Partiendo de éste, los egipcios elaboran el primer calendario solar de la humanidad. El calendario de Dungi I consta de 12 meses por año, de 30 días de duración, cada día estaba dividido en 12 horas dobles. Este sistema sexagesimal se basa en el sistema tradicional de conteo de los sumerios. El nuevo mes se iniciaba cuando, tras la Luna llena, se veía por primera vez la media luna creciente.
Para no ser sorprendidos por la crecida del Nilo, los egipcios desarrollaron en épocas tempranas un calendario muy fiable. En Egipto el año se contaba de una crecida del Nilo a la siguiente, es decir, abarcaba 365 días, por lo que se trata de un año solar. Se designa con la palabra "rnpt" y se expresa mediante el jeroglifo que muestra un brote joven con una yema. El inicio del año lo determinaban basándose en la observación de la estrella Sirio en el cielo matutino (lo que sería hoy el 19 de Julio), una fecha que coincide por aproximación con la crecida del río Nilo. El año egipcio, ,lo mismo que el sumerio, comprendía 12 meses de 30 días cada uno, a los que se añadían 5 días intercalables para así alcanzar los 365. Cada uno de los días se dividía en 24 horas.
Dungi I de Ur, introdujo también algo importante, una medida de longitud: la vara doble, que se aproxima al metro (995 mm. aproximadamente). Se conocen en Nínive pesos de piedra esculpida con forma de ánade. Con el nombre de Dungi, llevan inscrito su peso que es de diez manahs. Esta unidad, a través de los comerciantes fenicios, fue adoptada por los jonios con el mismo nombre que la mina que llegó a ser en el mundo griego una unidad de cuenta de moneda.

Imagen superior: Representación de mediciones astronómicas egipcias.

 

Galileo Galilei: Ni mares, ni marias, ni "marías" en la Luna

...Siempre se endilgó a Galileo Galilei la terminología "mares" para definir las planicies lunares. En "Diálogo sobre los sistemas máximos" en la Jornada I, Galileo niega que haya mares en la Luna, identificando las manchas como llanuras, jamás, como mares.

Galileo comenzó en el siglo XVII la exploración lunar con su telescopio, fue así, que observó cráteres y formas montañosas en la superficie de nuestro satélite, definíendo como "manchas oscuras" las planicies que observaba en su "Sidereus Nuncius", para definirlas más tarde en su "Diálogo sobre los Sistemas Máximos" directa y categóricamente como llanuras.

En "Siderius Nuncius", al referirse a "El relieve lunar", dice: "Comencemos, pues, hablando de la faz lunar que hacia nosotros mira, la cual divido para facilitar la comprensión en dos partes, la más clara y la más oscura. La más clara, parece rodear e invadir todo el hemisferio , mientras que la más oscura empaña como una nube la misma faz, llenándola de manchas. Ahora bien, estas manchas un tanto oscuras y bastante extensas son por todos visibles, habiendo sido observadas en todas las épocas, razón por la cual las denominaremos grandes o antiguas, a diferencia de otras manchas de menor extensión, aunque tan numerosas que recubren toda la superficie lunar..." (ir a Nuestro satélite, la Luna)
Aristóteles, creía que la Luna era una esfera perfecta sin mácula en su superficie, pensaba que las manchas oscuras podían ser reflejos de la Tierra. Pero Galileo demostró lo contrario al observar por su pequeño telescopio, advirtiéndo que las montañas de la Luna daban sombras, esto indicaba sin lugar a dudas, que se trataba de objetos materiales y no de meros reflejos.

Imagen superior: Retrato al carbón de Galileo por S. Smith®

 

 

 
 
arriba