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jueves 24 de julio de 2008 
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La Biblioteca de Alejandría y el cúmulo de conocimientos

Esta, es una ampliación de otra nota publicada en los Sabías que.. del año 2001.

Ptolomeo (367 a. C.-283 a. C. ) fue uno de los exitosos generales de Alejandro Magno, recibió la administración de Egipto a la Muerte de Alejandro ( 356 a. C.-323 a. C.) consolidandose como el rey de Egipto conquistado, donde se lo conoció como Tolomeo I Sóter (305 a. C.).

Demetrio de Falera (350 a. C?), traído por Ptolomeo para educar a su hijo, es quien le sugiere la idea de establecer un gran centro de investigación en Alejandría con una importante biblioteca a la que debía llamarse "Museo" (una institución dedicada a las especialidades de las Nueve Musas). No se sabe con precisión la fecha de la creación de la misma, pero se considera alrededor del año 300 a. C. siendo concluída durante el reinado de Tolomeo II Filadelfo (308 a. C.-246 a.C.) hijo de Ptolomeo I Sóter, alcanzando su máximo esplendor durante el reinado de éste.

La primera mención de la Biblioteca que ha quedado registrada se encuentra en la carta de Aristeas (180-145 a.C.) estudioso judío que escribió crónicas sobre la traducción del Antiguo Testamento al griego por un grupo de rabinos que según cuenta, es encargado este trabajo por Demetrio de Falera, a quien patrocinaba Tolomeo Sóter, fue éste, un famosísimo acontecimiento, pues se considera que esta fue la primera traducción de la historia para verter al griego los cinco volúmenes de dicho texto hebreo del Torá (llamado después de la traducción Pentateuco, en griego), es decir los cinco primeros libros del Antiguo Testamento, a la que se llamó la Septuaginta o Biblia de los Setenta o de los LXX, porque redondearon el número de 72 traductores a 70.

Es así, Demetrio de Falera quien tiene una fuerte influencia en los dos primeros reyes tolemaicos para que decidan convertir a Egipto en el centro cultural de mundo antiguo y a Alejandría, en la capital de las Ciencias, las Artes y la filosofía. El Museo fue el centro de estudios más grande de los tiempos antiguos y el primer instituto científico que registra la historia. La Biblioteca fue la primera en su tipo de carácter universal. Es aquí donde se invitó a estudiosos a llevar a cabo las actividades peripatéticas de la observación y la deducción en Matemáticas, Medicina, Astronomía y Geometría. La mayoría de los descubrimientos del mundo occidental fueron registrados y se debatió sobre ellos allí durante 500 años. En Alejandría nacieron nuevas disciplinas como la Trigonometría, la Gramática, la Geometría y la Preservación de Manuscritos. Por otra parte, la colección de documentos permitió la transmisión de traducciones de textos clásicos vitales al árabe y al hebreo, donde ellos se conservaron mucho tiempo después de que los originales se habían perdido en Europa. Ptolomeo I encargó al poeta y filósofo Calímaco (310 a. C.-235 a. C.) la tarea de la catalogación de todos los volúmenes y libros. Fue el primer bibliotecario de Alejandría. Los eruditos que allí convergían, estudiaban el Cosmos, palabra que en griego significa el orden del universo, investigaban sobre física, literatura, medicina, astronomía, geografía, filosofía, matemáticas, biología y ingeniería. Entre estos sabios, se encontraban además de Eratóstenes, Hiparco, astrónomo que ordenó el mapa de las constelacones y estimó el brillo de las estrellas. Euclides, quien sistematizó la geometría. Hesófilo, fue el fisiólogo que estableció de manera segura que es el cerebro y no el corazón donde se alberga la inteligencia. Herón de Alejandría inventó las cajas de engranajes y aparatos de vapor y fue el autor de "Autómata", la primera obra sobre robots. Apolonio de Pérgamo, fue el matemático que demostró las formas de las secciones cónicas (Kepler luego utilzaría dieciocho siglos después los escritos de Apolonio para compreder los momientos de los planetas) elipse, parábola e hipérbola que como sabemos hoy en día sguien en sus órbitas los planetas, cometas y estrellas. Arquímides, el mayor genio mecánico hasta Leonardo Da Vinci y el astrónomo y geógrafo Tolomeo, que compiló gran parte de lo que es hoy la seudociencia de la astrología, su universo centrado en la Tierra estuvo en boga durante casi 1500 años. Entre todos estos grandes hombres, hubo una mujer Hipatía, matemática, astrónoma, la última persona insigne de la biblioteca, Según fuentes contemporáneas, Hipatia de Alejandría (ver Sabías que... Hipatía, primer mujer astrónoma), fue arrastrada por el carro de una chusma de monjes que odiaban todo lo pagano y la desollaron viva, para luego quemarla en los restos de la Biblioteca. Fue la última directora de la biblioteca en el año 415 d. C.

Lamentablemente, solo sobrevivió de esta legendaria biblioteca, un sótano del Serapeo (donde se había constituido la biblioteca hija debido a la falta de lugar para albergar los escritos, éste, era el templo erigido al dios Serapis, llamado el Serapeo), que era el anexo de la biblioteca, y también, unos pocos estantes que albergaban los textos. Se sabe que estaba rodeado por la corte, los jardines y un parque zoológico que contenía animales exóticos provenientes de las regiones más remotas del imperio de Alejandro. Según Estrabón (geógrafo griego 63 a. C.-21 a. C.), en su centro había un gran salón y una sala circular abovedada para cenas. Tenía un observatorio en su terraza superior y estaba rodeado de aulas.

Aunque no se conoce con exactitud, se estima que la biblioteca poseía en su apogeo unos 700.000 manuscritos, los cuales equivalen a unos 100.000 libros impresos de hoy. Las obras se presentaban en rollos de papiro o pergamino, que es lo que se llamaba "volúmenes", otras en hojas cortadas, que formaban lo que se llamaba "tomos". Cada una de estas obras podía dividirse en "partes" o "libros". Se hacían copias a mano de las obras originales, es decir "ediciones", que eran muy estimadas, incluso más que las iniciales, por las correcciones llevadas a cabo.

Ptolomeo III Evergetes "El Bienhechor" (285 a. C.-221 a. C.) hijo de Ptolomeo Filadelfo, escribió una carta a los soberanos de todo el mundo pidiendo prestados sus libros. cuando Atenas le prestó los textos de Eurípides, Esquilo y Sófocles, él los copió, devolvió las copias y guardó los originales.

La Biblioteca Hija sobrevivió hasta fines del siglo IV, cuando un decreto del Emperador Teodosio (391 d.C.) prohibió las religiones no-cristianas (paganas). Teófilo (Obispo de Alejandría de 385 a 412 d.C.) destruyó entonces el Serapeum y la Biblioteca Hija por ser la casa de la doctrina pagana. Los estudiosos sobrevivieron otra generación hasta el asesinato de Hipatia, el cual marcó el fin de la era escolástica de Alejandría. El historiador cristiano Orosius visitó Alejandría e informó: “Hay templos hoy día, que nosotros hemos visto, cuyos estantes para libros han sido vaciados por nuestros hombres. Y ésta es una cuestión que no admite ninguna duda.” (Orosius 6.15.32) Su declaración confirma que la biblioteca había desaparecido en el siglo V, es decir, más de dos siglos antes de la conquista de Egipto por los árabes en 642. (otros datos ver Sabías que... La Biblioteca de Alejandría)

Primer imagen izquierda: Columna de Pompeyo perteneciente al Serapeo. Imagen central: Reconstrucción de la Gran Sala de la antigua biblioteca de Alejandría en Egipto basada en documentos(Cosmos, Carl Sagan Ed. Planeta). Imagen derecha: Busto de Alejandro Magno (Antiguedades A. Cocozza, Roma).

 

 

 
 
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