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miércoles 20 de enero de 2021 
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 >> POEMA: INVOCACIÓN DE PRIMERA LUZ

 

Autor: Juan Meneguin*

 

Hermano Telescopio:
ahora que inicias tu viaje al infinito
procura descansar tu espejo y tener tu visión colimada.
Sabes que tu vacío estará lleno de luz,
que el fotón perdido llegará a casa una noche;
que los cometas no se buscan sino se encuentran,
que los cúmulos más bellos quedarán
para que los conteplen los amigos;
que la soledad que ahora disfrutas
muchos atardeceres estará conmovida
con niños que todo lo tocan
con ancianos que todo lo preguntan
con impertinentes de cuarenta que nada entienden.

No te preocupen estos contratiempos
y no temas ni a rocíos ni a luminarias
pues ya tendrás ocasión de entregar tu alma
a los brazos de la querida y oscura noche.

Hermano Telescopio:
ahora que inicias tu viaje al infinito,
procura siempre una limpia mirada y suaves rodamientos
para que te muevas sin dificultad en las celestes bóvedas.
Sabes que no habrás de recorrer el simple espacio
sino que andarás a través del tiempo;
que las supernovas, esas diosas terribles, siempre te serán esquivas
pero si alguna descubres será como un milagro inolvidable;
que las nebulosas serán como neblinas incandescentes
y jamas te cansarás de recorrerlas, mirarlas, estudiarlas;
que si te esfuerzas, tendrás hasta alguna galaxia sorpresiva
en el estrecho ámbito de tu ocular y al límite de tus magnitudes,

y no temas ni a rocíos ni a luminarias
pues ya tendrás ocasión de mostrar tu alma
en los brazos de la querida y serena noche.

Hermano Telescopio:
ahora que inicias tu viaje al infinito,
procura siempre que tu dueño sea leal y siempre fiel
a la gentil Urania, la de rosadas mejillas.
Sabes que si él te trajo a esta primera luz,
su pasión irá más allá de las cercanas lunas,
más allá de una cálida anécdota,
más allá de un efímero pasatiempo.
Él te ha construido. Como un carenciado artífice
te hizo de materiales desechados, sobrante
arcilla de otras tierras. Mucho ha trabajado
para ennoblecer tu poder y tu resolución,
para inundar de luz tu secreta oscuridad.
No le devuelvas imágenes pobres,
planetas adulterados por errática atmósfera,
estrellas en coma, aberraciones de la curva.
Sé luminoso, sé brillante, sé parabólico.

Y no temas ni a rocíos ni a luminarias
pues ya tendrás ocasión de descubrir tu alma
en los brazos de la querida y oculta noche.

 

*Juan Menguín, reconocido escritor, poeta entrerriano, premio "Fray Mocho", máximo galardón que otorga anualmente el gobierno de Entre Ríos, profesor de Letras.




 
 
 
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